No basta con ser pintor, antes tienes que ser un descubridor, un traidor, un enfermo, un violador, un obrero, un gobernante, un poeta, un maricón, un bohemio, un ladrón, un padre, un hijo y un santo, un adicto, un egoísta, un puta madre y un enamorado; un indolente, un amante, una victima y su victimario, un perseguido, un asesino y un condenado; un acabado y un iluminado, un buscador, un desvergonzado, un enfermo, un desahuciado y finalmente un olvidado.
domingo, 6 de enero de 2008
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