miércoles, 17 de diciembre de 2008

EL ENSORDECEDOR ECO DEL ÚLTIMO VUELO


Frente al mar y bajo sospecha
Me voy despidiendo;
En la bohemia, rodeado de gente
Cuasi bestia,
Me voy convirtiendo

Entre la lluvia y las guitarras
Entre mi música y tus palabras
Como si nada más me importara
Me voy descomponiendo,
Como desdoblándome,
Como saboreando el silencio
(…)

¿Le sientes?
Es el mar…
(…)

Siente…
Ven, camina…
Te invito,
¿Te animas?
(…)

Siente la humedad,
La montaña costera,
Los cantos alados,
La playa primera;
Siente,
Al bosque indómito,
Al animal soberano...

Escucha a la roca candente,
Y a la bruma acechando;
¡A la brisa grisácea!
Al animal no gobernado...
Siente el gemir placentero del secreto bien guardado,
Siente, el presagio de aquel árbol eclipsado…

Siente el rugir de tu naturaleza
Y la valentía de sus latidos,
Que no se cansan de indicarte
Que no son éstos nuestros caminos;
Siente y deja las murallas
Las calles
Las trabas
Lo establecido;
No cubras tus quejas
¡Olvídales!
Deja la formalidad,
La ley añeja
Y date el mal endiosado placer de sentir,
Regalo esquivo de nuestros días,
Suprimido por el sobrevalorado gusto del entender por entender
Date el manoseado pero válido placer de sentir,
Único obsequio costoso y simple de nuestras vidas
(…)

Ven, camina
Te invito
¿Te animas?
(…)

Te miro fijo y te desfiguras
Tus labios ya no suenan,
Tu lengua nos ata,
El humo te absorbe,
Mi cuerpo se escapa, se eleva
Y tras el pájaro se esconde.
Me miras admirada,
Mas no te sorprendes de mi ausencia
Y ahí te quedas, mordiéndote con escasa indiferencia

Te veo sonriendo
¡Créeme!
Logro verte sonriendo
(…)
¿Será que has entendido?
Luces temerosa,
Sonríes, pero nerviosa
Me miras,
Nos recorres,
Te miras,
Te descompones;
Te acercas
Y balbuceando, como defendiéndote… citas a sabios y a pecadores
(…)
Lo dudas,
Lo dudas y me miras;
Te señalo el cielo y hasta donde
Pero aún así, lo dudas y no respondes;
Y entre artimañas te azotas
Fumando miradas
Vomitando copas…
Y ahí te quedas, mujer y niña ansiosa
Luciendo cuentos
Quebrando gotas;
Hasta que con gesto seguro y olvidadndo la comodidad de tu silueta me miras,
Insinúas
Y caminas.
(…)

Frente al mar y bajo sospecha
Me voy diluyendo;
Y en la bohemia, entre inocentes, ahora eres tu quien se esta despidiendo;
Y ahí vienes…
Entre mis manos
Bajo mis cabellos
Entre las notas de este alocado vuelo
Sí, ya perdiste el miedo
Has perdido también el sueño
Pues te desvelas entre bailes y mundos
Entre mis universos

Ven, sube…
Emprendamos el grito
Intoxiquemos el momento
¡Que ya sabes hasta donde y lo que quiero!
¡Y no preguntes!
Que ni yo se lo que estoy sintiendo
Que son éstas, materias finitas esquivas de conceptos
Que antes, debemos morir para seguir siendo
Ven, sube, ¡Y al mundo confesemos a gritos!
¡Proclamemos nuestros rezos!
Y desnudemos a quienes claman en desvergonzado egoísmo
Como enjuiciando el gozo,
Como condenando al viajero
Como si pudieran ver,
Como si supieran, lo que en la dicha encontraremos
(…)

(Mujer, ven… que ya sabes hasta donde puedo
Eres mi piel,
Eres mi vuelo)

Me miras, lo notas:
Sabes que lo disfruto,
Sabes que no puedo
Que no, lo sabes
Sabes que no es un juego
Sabes que de ti, nada debo
Sabes que no,
Que por nadie espero
Mujer, ven…
Y ven suave que ya te estoy sintiendo
Que a medida que pase el tiempo
Entre sueños,
Irás aprendiendo;
¿Cómo?
Apoca las injurias y escucha,
Sigue escuchando
Ven, sube, sigamos subiendo
¿Lo escuchas?
Es tu desenfreno
Le estamos alcanzando
Ven, sube
¡No le perdamos el rastro!
Que de él dependen nuestros ecos
Que de alcanzarlo seremos nuestros únicos dueños
(…)

(Eres mi piel
Eres mi vuelo)

…Te acercas y me miras
Desconfías, pero sabes
Lo sabes, se que sabes
Que oportunidad como ésta,
No tendrás de nuevo
Y en ello te detienes,
Lo sabes; y te detienes
(…)
Borras los papeles
A la diva
Y a las etapas incumplidas
Borras amenazas
Borras cáscara
Sales al ruedo
Rompes canas
Rompes hierro
Rompes reglas
Rompes miedo
Porque sabes, lo sabes
Se que sabes,
Que por nadie y a nadie espero

Me miras, y lo notas:
Sabes que lo disfruto
Sabes, lo sabes
Se que sabes que no puedo
Sabes que no,
No, no es un juego.

Ven, viajemos, busquemos
Logremos el encuentro
¡Recuerda!
Ya rompimos el acuerdo;
Ven, Sube, sigamos subiendo
Que ya no nos quedan más que la desnudez de nuestros cuerpos
Que aunque a ellos les duela,
Ya no les pertenecemos
Y cuidado, no te detengas
Que el humo ya se hace grueso
Y la soledad no pierde el tiempo
Que desde hace días, mi inocencia se ahoga en tu garganta dulce
En tus sombras vírgenes
En mis saltos
En tus pechos
En mis nuevos cantos
En tus saltos, pechos y cantos;
En mis pasos
En nuestros lugares santos
(...)

(Ven, que aun me veo rodeado de bares
Que aun escucho el silbido
Que me quiero dormido en salvajes carnavales)

Ven, sube y déjame untar mis dedos
¿Qué es?
Es mermelada y crema
Es embriagante condena
Eres lengua dulce y tierna
¿Es acaso éste, mi suave veneno, el Faustino sorbo inocente y tierno?
No, es tan solo mi criticado viaje de ausentes miedos
(…)

Entonces, me disparas
Te rapto
Me disparas
Te contesto
As caído, me miras
Te pierdo
Te desnudas
Te libero
Y no tienes opción
Pues tus fantasías no me engañan
Y a estas alturas, son tus prejuicios una falsa demanda

Siente…
Ven, camina…
Te invito,
¿Te animas?
(…)

(Siente el cerrar de tus ojos y camina…
Que por dejar de sentir, a veces se nos va la vida…)
(…)

¡Y se desdibujan tus manos!
¡Tu cintura se desata!
¡Te susurro mis abismos!
¡Tus labios no se cansan!
¡Te confieso mis vicios!
¡Ya no importan las palabras!

(¿Olvidaste tu encierro?)

¡Tus gritos nos atrapan!
¡La sed nos consume!
¡La locura se hace escasa!
¡Te miro fijo y te desfiguras!
¡Tu lengua nos ata!
¡El humo te absorbe!
¡Mi cuerpo se escapa!
¡Se eleva!
¡Y entre tus manos se esconde!
(…)

(Mujer, espero que nunca acabemos
Espero que no en esta vida,
Al menos, no en este silencio
¡Pues hoy, lo prefiero violento
De guitarras agudas
Sueltas al viento!)

Me buscas admirada,
Ahora mírate… jadeante, libre, confundida y despeinada
En pleno vuelo
Mujer, ¿Hasta donde quieres?
Yo te llevo…
Que hasta donde quieras puedo
(…)

Ven, sube, sigamos subiendo
Ven que entumecido y descontento el azul nos espera
Que la lluvia ya me esta cubriendo
Y en ello el mar puede ser eterno.
Ven, que los violines
Entre caricias, sobre las piedras resuenan
¿Los escuchas?
Se confunden con tus aromas
Gotas perfumadas que gritando esperan;
Ven, que bajar no puedo
Que ante tu mirada
Ante una caricia
Nada, nada debo;
Ven, que voy abriendo tus infiernos
Que voy cruzando nubes y nuevos inviernos
Ven, lancémonos al mar,
¡Para naufragar en el olvido!
¡Para suprimirnos en la culpa!
¡Para renacer en tu nido!
Ven y mira hasta dónde
Desde dónde y lo que fuimos
Ven y mira dónde
Y lo que hicimos

¿Recuerdas cómo?
Acompañados de la bruma
Sentados en la arena
Mirábamos fijo, sin escucharnos siquiera
Sentados, abusando de la lenta espera

¿Recuerdas dónde?
En todos lados
Donde nos encontrase la dicha
Fuimos playa
Fuistes quimera
Fuimos pintura
Fuiste esclava de mis criticadas guerras
Fuimos locura
Fuistes ave ciega

Mujer, ven
Y ven tranquila,
Porque las excusas ya no importan
Como sus reclamos
Así, tal cual, como ellos, no importan
Porque tu y yo
¡Porque no son ellos!
Porque jamás
¡Porque solamente tu y yo!
Porque ni por ellos ni por nadie
¡Porque alguna vez!
Porque te apuesto...
(…)

Me miras, sonríes
¿Me ves?
(...)
Ven, sube, sigamos subiendo
Que ya estoy, ya estamos dentro,
Así, tal cual,
Como recién nacidos
Entregados al irónico incierto

Mujer...
Ven y ven libre
Y no me sueltes,
Que ahora eres tu quien maneja el viento
¿Ves los barcos?
Nos esperan festejando y sonriendo
Allá en el mar, donde dicen que se acaba el cielo
Donde tu y yo
Donde más nadie;
Donde el animal sigue siendo el dueño,
Donde y hasta sólo nuestros genuinos deseos pueden traernos
Lugares en donde en pinceladas seguiremos existiendo
Para cuando la voz, tu voz
De paso al gran silencio
Para cuando mis manos, ya no estén escribiendo;
Entonces, y por más que quieran,
Nadie podrá negar lo que fuimos y seguiremos siendo
A pesar de nuestros errores, a pesar de haber sido felices, únicos y eternos

Mujer, ven, sube, sigamos subiendo
Que aquí comienza el que llegará a ser tu último viaje,
El vuelo verdadero…