jueves, 4 de noviembre de 2010

AROMA Y SUSURRO

Criatura eterna
Reconozco que muchas veces he caído en la inspiración trasnochada y melancólica de los hemisferios desorientados...

Que los estigmas...
Las futuras leyes...
Los primeros recuerdos...
Las posibles culpas...
Las venideras maneras...
Los multifacéticos ¡Adiós!
(El intento...)

Reconozco que de inspiración: mis delirios...
Que ya el blanco me era violento...
Y mis manos no eran más que garabatos huyendo…
¡Trazos insignificantes!
¡Un todo y libre síntoma!
¡Agonía petulante!
Y es que le busqué durante meses, le esperé bastante,
Hasta que de la nada llegó sonriendo,
Entre festejos
¡Lejos, de lo que hoy recuerdo!
Entre besos... jamás hasta hoy sujetos

(...)

Tú...


Mujer, llegaste sin aviso y de sorpresa
Como negando al hombre
Como ignorando mis respuestas
Como queriendo decir algo
Como buscando tus propias nuevas reglas
Mujer divina,
Mujer embriagante,
Llegaste esquiva
Y en tus primeros tres pasos distante...

Visitaste mis rincones,
Caminaste mis tierras,
Viniste de paso,
Fundando nuevas lenguas...
¡Como olvidando al hombre!
Como el potencial de las mil maneras,
Llegaste a demostrar que aunque lo intente,
¡Siempre poco tendré bajo miradas internas!
Y es que ya no hay – como alguna vez dije- ya no queda,
Alguna vez y a fin de cuentas; alguna vez, algunas ganas, como dicen ellos, ya poco y cada vez menos queda…

Sin embargo, y aun convencido de la próxima escena hoy confieso al fin, y luego de varios posibles otros no puedo, que te vi llegar ¡No importa cuántos no lo hicieron! ¡Cuántos han intentado, cuántos no pudieron!

Yo...


¡Luego de la negación y el exilio de lo incorrecto!
Ante ustedes hoy confieso, le vi dormir...
¡Respiré sus sueños!
Le vi suplicar, no acepté sus miedos
Le vi dormir, en la entrega de lo inconcluso
Le vi dudar, a dos segundos... de mi tiempo
Le vi llorar...
¡Por la cruda ignorancia de aquellos que alguna vez le tuvieron!
Le vi pasar, tras su aroma y el irreal secreto
Le vi amar, sus ojos no mintieron…
Le vi soñar, entre susurros y lo eterno…
(...)

Velo Inerte

¡Capricho de bestias!
Llegaste de traje y sin anunciarte
De cabellos espumeantes
Llegaste insegura, pero elegante
¡Entre mares!
Conquistando los cielos
E iluminando mis enmudecidos cristales
Llegaste calma, de azul y piedra
¡Virgen, entre naranjas y sublimes arenas!
Llegaste libre pero a prisa, entre condenas
Llegaste con mi ilusión entre tus manos
Con una sonrisa
Con un suspiro
Con un no debo
Llegaste sin mirarme, esquivando al enfermo:
Llegaste, para de paso deambular entre mis sueños
Mujer fértil
¿Dónde fue que dijiste?
¿Cómo?
¿Y con qué pretextos?
Que hoy, convencido del silencio, digo tengo no más que tu aroma y el murmullo
de tus esquivos e insostenibles recuerdos; y es que ante mí, hoy tengo tan
solo un mal montaje en contra de mi verdad y lo perfecto…

A su haber mi locura y la brutalidad de mis antecedentes, mi cuerpo…
¡Dicen que todo esto nunca fue!
Ustedes...
¡Abusan y se atreven a dar consejos!
Piden... que mejor olvide y busque prosas nuevas;
Dicen... ¡Que es cosa de tiempo!
¡Que no importa, que la gracia, que el genio y sus aciertos!
¡Que camine, que recorra, que mire tras las esquinas!
¡Bajo la lengua, sobre los anhelos!
¡Entre mis cajas, mis vitrinas y lo intangible de mis dedos!
Que mejor olvide, que siga leyendo y que en honor a la estupidez no apunte,
que la culpa nunca tuvo dueño...
¡Pido entonces el castigo bajo la custodia de la palabra salvaje!

¡Mi existencia divaga!
El muelle ya se pierde en la bruma, la palabra no convence, el animal no
regresa...
El barco de papel se congela zigzagueante y aventurero,
¡En su mástil va mi verdad!
Vivo en islas que no quieren entender que mis deseos mienten y que mi
soñar genuino no cesa...
¡Miente mi deseo, mis ganas mienten!

¡Ellos mienten!
Ellos que intentan convencerme;
Hoy acusan al Sicario,
Mañana te olvidarán en la euforia
Yo, supuesto ilustre hijo de tu muerte
¿Cómo podría condenar tus días si de ellos mi filo depende?

¡Ellos condenan!
Pero serás tú, la que con tu generosidad de musa esquiva, podrá seguir existiendo!
¡Viviendo!
Soñando…
Sonriendo…

¡Y heme aquí admitiendo que tan solo con esa verdad, finalmente seré yo quien podrá seguir siendo!
Buscando…
Viviendo…


Vuelo raso

Mujer criatura, reina de lunas...
Dime cómo escapar de tus sombras eternas
Que ya el rojo se diluye y el óleo nos va comiendo
Que sumergidos, entre antojos nos estamos perdiendo

Que el brochazo corre confundido río abajo
¡Sin aliento!
¡Que ya somos pocos los que insistimos!
¡Que ya muchos no tienen palabra!
Que ya las páginas temen ser observadas,
¡Leídas!
¡Hojeadas!
¡Tituladas!
(…)

Bocetos, figuras y pretextos
Viajan perdidos y desorientados
Pidiendo ser devueltos,
Pidiendo ser reclamados...
Manchas estériles
Rasguños desbocados
Paletas desteñidas
Pinceles encorvados

Mezclas espesas
Tinteros desarmados
Hojas sueltas
Parques desconsolados

Atriles fugitivos
Silencios enclaustrados
Tardes inconclusas
Sentimientos rebuscados

Tardes de locura
Momentos condenados…

¡Mujer traviesa!
Llegaste sin aviso y de sorpresa
Como desafiando al hombre
Como esquivando sus respuestas
¡Como queriendo decir algo!
Confundiéndome como laberinto de verdes praderas

Dime ¿Cómo?
¿Dónde?
¡Dios, lánzame sus respuestas!

Que mis hojas singuen en blanco... y la tinta ya se seca.
(…)

Labios quemados

Reconozco que alguna vez caí en la inspiración trasnochada y melancólica de la soledad
Y que quizás no debiera existir excusa alguna para las salivas rabiosas,
Pero ya hoy las plumas revientan el vuelo, y se hace imposible existir entre mundos de falsos personajes e inútiles recuerdos…

Reconozco que varias veces he caído en la según dicen
¡Dulce bohemia, enemiga seductora!
Que he necesitado de ti
¡Mujer de labios, mujer poderosa!
Que necesitaba de la bella perdida
Que sin saberlo en algún lugar existía
¡Desde antes!
Desde siempre...
¡Caminamos sin entender!
Sin toparnos,
Indolentes;
Bordeamos las mismas calles
¡La misma gente!
Sentados, contando rocas
Sin saberlo, caminamos los mismos pasos
Sobre avenidas eternas
En paseos de mágicas alfombras
Volamos distantes
Conversando solos,
Bajo lágrimas rotas…
¡Monólogos!
Viajes... de infinitas copas…

Mujer de piel noble,
Regrésame la virtud creadora que descansa en tus manos preciosas
Que ya han pasado años sin que pueda alzar línea o mancha gloriosa
Que ahora que se que existes me veo aun más atado a tus lagunas enceguecedoras
Que a hombre olvidado no quiero seguir respondiendo
Que moribundo, carcomido y condenado camino con el peso del sobrevalorado creador frustrado de los tiempos…
Ese de moda en toda cumbre de sus póstumos momentos
(...)

Mujer alada
¡Ven y vuela hasta mis habitaciones
Y has de mis líneas tu mejor morada!
¡Vuela!
¡Y has de mis pasos tu mejor pincelada!
¡Ven y deslumbra a los incrédulos!
Que se que flor como la tuya no encontraremos
Ven, que quiero reinventar el verso
Al discurso y al viajero
Ven, que ya no son suficientes sus cuentos de viejas escuelas
¡Ven y demuéstrales que no escuchas a falsos profetas!

¡Regálanos tu furia!
Caricias de seda
¡Mujer libre, no pierdas tu esencia!
¡Mujer madre:
No olvides a tus hijos
Que en el sueño,
Ingenuos aun te esperan!

Mujer sutil,
¡No traiciones a lo que siempre has sido!
Que en ello tu encanto, tu pureza y lo distinto...
(...)

Tres y silencio

(Fueron tres encuentros,
Tres sonrisas,
Y un silencio;
Dos bailes
Y un recuerdo,
Tres noches,
Y un momento...

Dos preguntas
Y tú sonriendo...
Dos respuestas
Y te siento...

Una rebelión y dos no debo
Dos tragos y un te llevo...

Viajes casuales...
Encuentros violentos,
Dos preguntas
Y tú sonriendo...

Dos respuestas
Y un intento...

Una rebelión y dos no debo
Un adiós y dos te quiero...)
(...)

Descenso Animal

...Y así pasaron días,
Lluviosos encierros,
Hasta que de la nada,
Surgieron extraños mundos internos;
Fueron esos primeros segundos
Por mucho tiempo,
No otra cosa que vuelos inútiles de espasmos y falsos credos
¡Convencimiento!
(...)

Luego, viví entre murallas
En calabozos,
¡Entre bestias y estimulantes!
Rodeado de inciertos y festejos desafiantes...

¡Vicios de rutina,
Conocidos intratables!

¡Alquilé otras vidas,
Cociné entre bares!

Y en la espera me fui quedando...
¡Bofetadas de ironías!
Sarcasmo de estaciones...
Le esperé lúcido, entre grandes tentaciones...
Le esperé calmo, entre fatales traiciones...

Y por esa visita perdida,
Por ese calor sin tormento
Esperé distraído...
Recorriendo salones, quebrando espejos...
Hasta que en el acecho, mientras cazaba;
En mi propio viaje me fui convirtiendo
¡Salto volátil!
Suicidio y engaño...

Hasta que me di cuenta que en el acecho,
Mientras leía, mis hojas de pronto caminaron distraídas al viento
Y de a poco, una tras otra
Entre cantos,
Mudas se fueron perdiendo...
Imágenes difusas,
Manos desatadas,
Pasajes,
¡Calles!
¡Reliquias perfumadas!
Paredes,
¡Historias!
Alas y siluetas,
Grietas,
Dulzura,
¡Metáforas!
Piel y sombras escarlata,
Amores en clave,
¡Vidas no practicadas!
Cuerpos acalorados,
Intrigas rabiosas,
Nuevas palabras,
Lluvia y caminos en prosa,
¡Barro!
Sabios tristes,
Miradas calcinadas,
Fuego en vientre,
Figuras encaramadas,
¡Temores!
Amores de batalla,
Vuelos finales,
Persuasivos cuentos,
Recitales en sangre,
Filos, y navajas...
(...)

Entonces, decidí ir en la búsqueda auto flagelante;
Arranqué de todos y antes de mí que de nadie:
Entré en narraciones
En escritorios de gigantes…
Y en el encierro le busqué…
Para no lastimarle
Para ser ese morboso y masoquista fugitivo de mi arte
Para vivir en él
Y desde ahí recordarle...

¡Dulces caminatas!
¡Cascadas exuberantes!
¡Viviré entre bosques!
¡Le conversaré desde las cumbres!
¡Me alimentaré entre animales!
¡Salvaje de instinto cautivo!
Le buscaré de incógnito e impulsivo;
Volando, con su rostro entre mis manos
Con su mirada por delante
¡Abriendo surcos!
Seré corazón, barcaza y arado interminable

Dormiré en parques, ferias y escaleras;
Caminare horas, semanas enteras
Le recorreré en la complejidad de sus ideas,
Compartiré mi tiempo y mis cadenas
Caminaré descalzo y apresurado
Con mis escritos y algunos cuadros;
¡Con mis escritos y algunos cuadros!
Caminaré por sus calles y algunas blancas hojas secas
Buscando nada
Sonriéndoles a todos
Buscando ecos
Entre oídos sordos.
Buscándola,
Esquivaré a cerdos
Caminaré entre monos.
(…)

(Solitaria de faroles
Sigue con esa tu búsqueda empedernida;
Sigue libre y de sentirlo sigue por siempre
¡Regalando tu belleza!
¡Embriagando a quien te encuentre!
Sólo digo: bendita mi suerte
Y mis ojos, que supieron verte...

Mujer, piel de locura envolvente
Por nuestra felicidad,
Procura visitarnos nuevamente…)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades!!!

kla aguilef dijo...

Excelente migue!! te quiero amigo:)

oie necesito pedirte un favorcillo... nose como ubicarte!

Anónimo dijo...

Mañana te olvidarán en la euforia
Ellos que hoy dicen protegerte!!!!

Anónimo dijo...

Mujer alada
¡Ven y vuela hasta mis habitaciones
Y has de mis líneas tu mejor morada!
¡Vuela!
¡Y has de mis pasos tu mejor pincelada!

Que maravilla,esto es pura poesía...

Anónimo dijo...

Envolvente y apasionado, mi eterno artista, mi eterno amor.