martes, 22 de junio de 2010

CONFIESO SIN SABER...

Confieso andar por uno de esos pasajes que sin costo, no tienen otro costo que el de caminar por ellos sin saber donde llevan. El hombre salió a caminar, y volvió con un problema; luego de ello vivió feliz, vivió preocupado de la solución, conquistó nuevas tierras; mas nunca volvió a la pregunta, ni a la calma generosa...
El hombre caminó y pagó el costo de andar por esos pasajes sin saber que sólo existian para la sana convivencia de las cabezas.