viernes, 23 de marzo de 2012

ALGUNA VEZ... HUMANOS

Entonces...
¡Abriré mi cabeza!
Y no amable, indentificaré la silueta
¡Por mí vendrán!
Quemaré las sombras, caminaré escogiendo a las más bella...
Y escucharé, y seguiré escuchando...
Tras el velo, cerca de lo que aun no entiendo
Cerca, insistiré antes de cualquier miedo

En deseo, abriré tus venas... y comeré con los modales de mi mal encierro
Escucharé y sabré...
Y tu lengua, junto a mi oído... sabrá también de silencio
Ejecutaré entonces, entonces y nuevamente
¡Y mis manos caerán!
La sangre entenderá su regreso

Entonces, y alguna vez entonces, me entenderé finalmente feliz...
Entonces, y alguna vez entonces, finalmente en tí...
Entonces desnudo ante mis mil navajas escucharé...
¡Asesino! ¡Asesino!
Y Gritarán...
Y por mi vendrán...

Sin entenderlo, vendrán, vendrán y gritarán...
Sin entenderlo apuntarán... y no olvidarán...

Pero el culpable no podré ser yo,
entonces, aun asi me hecharán fuego;
Justificados por los emblemas sujetos
¡Y desconociendo su tiempo!
Empoderado y ciego
El estado en sitio, no se permitirá riesgos...

¡Esto no es un discurso!
¡Ni hablar de un manifiesto!
¡Esto no vende!
Esto no pretende enaltecer los egos...

Esto es... un secreto mal guardado
¡Un café vitrinal!
Un andar cíclico nada virgen
¡Desconsuelo!

Pero entonces... pretendamos que sea un secreto...
Al oído, entre sábanas susurrado
Melódico y perfecto, pero por tantos olvidado
Entonces pretendamos que los libros y los años...
Que los niños, que tus labios...

¡Entonces las escuelas, mis alaridos y los alguna vez hombres escuchados!
Entonces mis domingos, la poca paciencia y la despedida de manos
Te digo, esto no es una carta;
Me digo, esto no puede ser un regalo;
Y sí, más parece un desvelo en la voz de los festejos apresurados...

Entonces... ¡Silencio!

Entonces, de acuerdo...
Entonces no seré yo una interrupción
Entonces, no seré yo quien en obseción impida tu lamento.

¡Amables, las palabras invertirán el camino!
¡Amables, bordearemos hoy en lo que alguna vez perdimos!

¡Entonces para cuando ocurrra, encongeré mis piernas!
No coordinando mi triste vacío
Ensangrentado, vomitaré el tiempo perdido

¡Entonces ya no tendré cura!
¡Entonces estaré enfermo!
¡Entonces verán que toda esta treta fue sólo para captar su atención indferente de lo primero!

Y es que hoy señores, hoy temo...
Temo necesitar de una cura que finalmente me haga olvidar el por qué de mi enfermedad y todo posible evento que hasta aquí me trajo...
Sutil e incierto mi último error, el principio de todo intento de lo por otros antes negado.

Entonces veré muerte, y luego de mí: Nada...

¡Y enmudecidas mi palabras, tampoco será útil mi escritura!
Sin vestigios, todo será otra vez duda...
Y el hombre entonces ¡Sin otro a quien debatir!
Ha de necesitar demostrarse a si mismo, cómo quizás alguna vez ya fallamos, dejando nuevamente al hijo, en la inocente ignorancia del sobre valorado error que alguna vez nos hizo humanos.

ES UN JUEGO...

- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es a propóstio?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es personal?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es real?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es la ciudad?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es ella?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es Bello?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es de Dios?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es tu palabra?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es Arte?
- Es un juego, es un juego, es un juego...
- ¿Es de a dos?
- (...)

sábado, 15 de octubre de 2011

lunes, 26 de septiembre de 2011

SOBREVIVIENTE / HOMBRE TECHNÉ

¿¡Sólo lo singular puede ser curado!?
Entonces me haré único y nuevamente único en la prepotencia de querer ser universal.

¡Entonces ya no tendré cura!
Entonces me haré universal y nuevamente universal en la prepotencia de querer ser único.

Hazme hombre universal, conocimiento y conocedor de vidas y miradas mudas que sólo pueda yo entender. Permíteme ser tu paciente lector cotidiano, conocedor fundacional de tus mañanas... tu entorno. Hazme aquel hombre seguro, pero desafiante de tu centro; celo protector de lo que guardes en el secreto. Hazme contemplativo, pero inquieto, hazme universal por lo pequeño, hazme pensamiento posterior, hazme instaurador de lo que lleves en el recuerdo.

Hazme hombre enseñable, como aquel concepto, practicable pero único en el instante; respuesta y ésta una causa moldeable, didáctica poco convencional pero adaptable. Hazme suficiente para los escapes, de tu mundo, de tus oficios, tus conocidos, y tus males; hazme sonrisa y niño, hazme por ti un grito, animal ciego. Enséñame de mí lo distinto.

Hazme hombre exacto, verdad en donde antes vivió lo ambiguo, único en el recuerdo, certero por lo alguna vez dicho; descúbreme, ¡Libera! Que la invitación es, desde mis intentos perdidos. Haz de mí tu más bello temor, la duda es un buen principio; hazme perfecto en el error, verdad y piel necesaria de tus socavados vacíos.

Hazme hombre aplicable, en la situación fija y la verdad utilizada, respuesta en movimiento, acción vertiginosa de tu sangre; ardor y fundamento en voluntad, conmoción de lo efectivo. Hazme fuerza viva sólo en tu universo demostrable, ecuación libre, hazme fuerza y explosión, hazme tu dominio contrario, pasajero de tus días, tu voz y tus viajes.

Hazme hombre explicable, resumido, entendible y cercano a quienes quieran ser, pero complejo en esencia; único en la forma de ver, dócil bajo tus palabras, pero amplio en las lenguas. Conocedor de mis armas, hazme amigo de las nuevas y desafiantes maneras. Hazme hombre singular por lo impracticable, obvia lo bueno, ven tu por delante; libera en el olvido, quema tú el imaginario de lo impostergable.

Hazme hombre lógico, singular instrumento enérgico creador del modelo y la palabra ante el razonamiento del hombre contemporáneo; solitario de hogar e independiente en la visión, pero prudente en lo práctico. Dame las rutinas, agótame en lo profano, quemaré las situaciones, prometo, que no todas buscarán resultado.

Hazme hombre moral, ciudadano singular en la acción justa del hombre consiente y prudente en la generosidad del bien de este convivir; cordial botón de tus indomables fuegos, cabeza enferma de tus peores desenfrenos. Hazme real, hazme carne, dame hambriento; oído sordo y a ratos correcto, doble calle, doble andar, se tú mi anzuelo.

Hazme hombre poético, biblioteca intangible de reglas para el resguardo de mi obra y el desenfunde virgen de los acontecimientos inconscientes; dame tránsito, palabras, imagen recurrente, dame labios, escúchame perdida entre la gente. Hazme generoso hasta que el altruismo nos amenace sin su ismo pero abstracto; fantasía literal sin mundos prudentes, hazme ojo y animal falto de silabario.

Hazme hombre retórico, virtud de la argumentación sin pausa y pausada por el solo entendimiento y la antigua creencia sobre el verdadero triunfo del poder de la razón. Envolvente en el silencio, hazme sutil y no redundante, hazme de traje simple, pero amable, quema el brindis; quema la flor, y en ella el honor de mi pecho en el tibio soplo de éstos... los nuevos culpables.

VIAJE, CALIGRAFÍA EN UNA BOTELLA ...

Viajo dentro de una botella de aparentes letras luminosas; de estética clásica y pintadas a mano... en ellas... deletreo la imposibilidad de un remitente y la prudencia de su posible paciente dueño.

Viajo dentro de dos botellas, de aparentes veintidós letras muy bien delineadas en el pulso de aquel artesano nunca bien visto; en su tarea el mensaje, en el destinatario el juicio, que la conclusión es y será siempre relativa a sabiendas de quien cotice mi firma y me lea por lo no escrito...

Viajo dentro de tres botellas, y cada tres olas una gota entra y sale más de cien veces en el mismo movimiento lento del soplo de mi respirar intrascendente; un segundo de respiración son mil posibilidades de vida, dos segundos serían demasiadas vidas para demasiadas posibilidades de felicidad en tan débil cuerpo.
(...)

¡En el mareo de las palabras me ahogo asquiento de tanto mensaje ceremonial y falso malestar! Pero la vida no ha, y repito, no ha de ser así si no me parece, no al menos dentro de esta botella; y es que aquí las perspectivas se pierden, no se si por los reflejos o las cabezas cóncavas, y es que todo esto queda limitado al entendimiento básico de las naturalezas efímeras de la imagen aparente.

¡Con una gota en esta vida basta!

Que si bien se utiliza, ésta sólo ha de andar en la finalidad del segundo circundante, que la felicidad viaje entonces también aquí sin mayores culpas; quien quiera le tome ¡De otros los lamentos! Quien quiera encumbrar que encumbre, quien por ello pueda fallar, que falle; que nuestras son las licencias, que la vergüenza ¡Escándalo! se escandalice, y se vanaglorie entonces sobre el acto de lo mal y lo no pensado.

¡No es oportuno el miedo hoy!

Enfurezcamos la calma de aquel vientre santo, ¡Dos veces escándalo!
El hijo no viene en la paz de quien le ha concebido; las etiquetas no lo garantizaban. El animal ha de llegar danzando entre tambores de costas hambrientas de noble espíritu, reciban ustedes el brillo polar en las costas que el viaje ha sido más que fructífero. No se dónde partimos, en qué calle, no recuerdo haberme despedido, tampoco el por qué de mi religión inactiva, ni el porqué de mis destapados vicios; no se si subí o de aquí he sido siempre, navegando tras la apertura de los futuros continentes, no se si voy o vengo, no por ahora, quizá... por siempre.

CARTA / AMOR Y ALTER EGO A UNA JUVENTUD

A veinticinco años, nada de lo que hoy te pueda escribir te dará calma, pues mis manos, así como mi cabeza, no descansan. Mi letra es poco legible y no por la poca luz de mi pieza, ni por la fría y oscura noche, más bien es por la poca sutileza de mis involuntarios movimientos punzantes; tirito como tiritan mis estrellas tristes, así, mis manos no se dejan dominar; como mi bien oculto amor que, al igual que mi tinta, es al parecer, aun poco legible por tí a pesar de tanto.

Cariño, no te agotes en seguir leyendo si de miedos no quieres saber, que muchos encontrarás en estas líneas; y no leas mis líneas si de rutinas y día a día no quieres tener, que ya no tengo más que la rutina de mis recuerdos para un posible nuevo momento.

Pequeña, nada dicen mis palabras hoy si se trata de fuerzas, nada busques en esta carta si en ella quieres encontrar de ese amor desmedido e incontrolable, que de ti no se mucho; y tú teniendo tan bellas manos, y tan jóvenes deseos, aun así reúsas a escribirme respuesta alguna ante mis intentos. Amor, escucha más allá de mis ladridos, busca más allá de mis histerias, se que yo, mujer vieja y algo enferma en tí ha inspirado caricias de hermosas herencias.

Se que temes a mis lamentos, se que ríes en otros eventos; viajes y amistades consumen tu vuelo joven, bestial, lascivo y tierno. ¿Temes tus secretos? No temas de tus recreos, no me escondas tus juegos; no a mí, ¡Por Dios! Que prefiero dolor conocedor que silencio muerto. Y dime ¿Cómo podría yo condenar tus licencias? Si fui yo quien te invitó a tus primeras carnes en fiesta.

Hermosa mi culpa, y certero mi error; imposible es negar, pecado sería hablar sin el sabido recuerdo instaurador.

Pequeña mía, no me niegues en tus rezos, no me olvides en tus días, mejor detente y guarda estas palabras y atesóralas en el amor de tus futuras fantasías.

JUICIO / DE LO POR MÍ PROPUESTO

Te escribí el cielo, rebauticé los colores; de mis carcajadas salió la primera escena, de mis ojos la perpetua ilusión, la luz palpitante y el canto enceguecedor. De mis venas es el hambre, de mis entrañas el morbo y lo húmedo de mi celo; de mis dedos las formas, de mis uñas los necesarios credos. De mi cabello es el espacio ondulante, de mis oídos la esperanza, y de la crianza mi regresivo sueño.

Te escribí en arenas, imitando el romanticismo ya obsoleto; vi donde nunca quise, solté lo nunca suelto, perdí todo lo que me ataba, hoy ya nada heredo; camino sin objetos. No sirve ya el augurio, no me pidan consejos; no espero entiendas, no tienes por qué creerlo. No me leas, no se trata de cuánto yo diga: No, esto no habla de quién es más o por quién soy menos; pongo nada más que mi deseo en libertad, no expongo lo ya hecho. Mi camino fue recorrido y nada de lo que aquí diga le hará menos cierto, menos intenso o correcto. Escribo sin lectores, no es abierto el juicio, es éste el juicio de lo por mí propuesto; yo en las palabras, nadie en lo ajeno, cada uno con sus temores, yo con mis anhelos, tú con tu aroma, el oído con su tiempo.

Te escribí hasta el final, sin pensarlo y con varios otros supuestos; te escribí sin demoras, sin atajos, nunca hasta tu puerta, sumando incluso mis excesos, te escribí hasta el final, dormido e inalterable, te escribí… ingobernable pero en silencio.

UNA POSIBLE RESPUESTA...

El hombre vive hoy ligado a una actividad intelectual, y su deber es, entre otras cosas, ser un ciudadano - cotidiano; pero nunca poético en esencia. El preguntarnos por su esencia puede hacer de nuestros días un error y/o la liberación del hombre; sin embargo caer en la tentación redundante y simplista es un peligro en estas materias. Mirar a otros no es condenable, entender para querer ser, tiene un riesgo aparte; no mirar sería algo aun peor, entender para una mejor obra es una posible respuesta.

CONFIESO, NATURAL SENTIDO...

¡Llegaron hasta mi puerta y tocaron tres veces!
Entonces, escribo lento evitando ruido; escribo casi muerto, evitando que en la lentitud pierdan mis palabras el natural sentido.

domingo, 24 de abril de 2011

¡VELOCIDAD!

¡VELOCIDAD!
Fui insuficientemente padre… que me disculpen mis hijos,
Que también fui insuficientemente hijo bajo las faldas de mi madre
e insuficientemente niño bajo los brazos de aquél padre.

Fui niño insuficientemente niño,
Fui hombre de hilos demasiado efímeros
Fui joven, joven insuficientemente joven
Fui hombre y hombre nuevamente;
Fui pieza estéril de mis sueños, fui intención y luego eco,
Fui emoción e intención de suficientes recuerdos.
Fui hombre de pocas ciudades, ciudadano de suficientes mundos,
Fui mi mundo, antojo falto de universo, Fui mi tiempo.
Sin demoras, a ratos fui cortés y no valiente,
Insuficientemente ignorante fui el egocentrismo de mi gente.
Insuficientemente escuela, no escribí mi libro, nunca pedí recetas;
¡No corté rosas!
¡Regalé demasiadas nuevas maneras!
Algunas, aun reclaman ceguera...
(...)

Fui... suficientemente barro para arder en el color y suficientemente otro para esconder el final,
Fui otro, fui el mismo, fui siempre;
Fui insuficientemente hombre para modas aparentes.
Fui insuficientemente hombre para las políticas, los ideales,
Fui hombre de pocas palabras, algunas aun me culpan de algunos males,
Fui errante a mi manera, fui el peor ejemplo de mis quejas
Fui el oído seco enaltecedor de las reprimendas.

¡Fui insuficientemente hombre tras el morbo de una mujer!
Y demasiado hombre tras la adultez de los tiempos,
Fui insuficientemente mujer para tener mujeres;
Quise ser suficientemente sano para no ver,
Quise no saber callar,
¡Quise no pensarlo tanto!

Insuficientemente extrovertido, fui bastante buen amigo de mi mismo,
Nunca tan íntimo de la risa, fui suficientemente alegre;
Nunca tan íntimo del llanto, muchas veces me declaré inocente, pero cercano a lo profano.

Fui insuficientemente padre y buen padre de ningún hijo, fui hombre y la fe de mi castigo...
Dado al cuento, fui por mí un perseguido,
Insuficientemente moldeable, fui transgresor de mi mismo
Ajeno al juego, moví siempre las piezas
Esquivo del azar, algo me dio la razón
Demasiadas veces dije no querer tenerla, demasiadas veces fueron suficientes para que lo admita y lo entienda
¡Gente! No fue personal, nunca lo fue, y hoy no vale la pena.

Suficientes han pasado ya, las callen ya anegadas ¡Velocidad! a nadie esperan…

jueves, 4 de noviembre de 2010

AROMA Y SUSURRO

Criatura eterna
Reconozco que muchas veces he caído en la inspiración trasnochada y melancólica de los hemisferios desorientados...

Que los estigmas...
Las futuras leyes...
Los primeros recuerdos...
Las posibles culpas...
Las venideras maneras...
Los multifacéticos ¡Adiós!
(El intento...)

Reconozco que de inspiración: mis delirios...
Que ya el blanco me era violento...
Y mis manos no eran más que garabatos huyendo…
¡Trazos insignificantes!
¡Un todo y libre síntoma!
¡Agonía petulante!
Y es que le busqué durante meses, le esperé bastante,
Hasta que de la nada llegó sonriendo,
Entre lo bello… pero desafiante
(...)

Mujer, llegaste sin aviso y de sorpresa
Como negando al hombre
Como ignorando mis respuestas
Como queriendo decir algo
Como buscando tus propias nuevas reglas
Mujer divina,
Mujer embriagante,
Llegaste esquiva
Y en tus primeros tres pasos distante

Visitaste mis rincones,
Conquistaste mis tierras,
Viniste de paso,
Fundando nuevas lenguas...
¡Como olvidando al hombre!
Como el potencial de las mil maneras,
Llegaste a demostrar que aunque lo intente,
¡Siempre poco tendré bajo miradas internas!
Y es que ya no hay – como alguna vez dije- ya no queda,
Alguna vez y a fin de cuentas; alguna vez, algunas ganas, como dicen ellos, ya poco y cada vez menos queda…

Sin embargo, y aun convencido de la próxima escena hoy confieso al fin, y luego de varios posibles otros no puedo, que te vi llegar ¡No importa cuántos no lo hicieron! ¡Cuántos han intentado, cuántos no pudieron!

¡Luego de la negación y el exilio de lo incorrecto!
Ante ustedes hoy confieso, le vi dormir...
¡Respiré sus sueños!
Le vi suplicar, no acepté sus miedos
Le vi dormir, en la entrega de lo inconcluso
Le vi dudar, a dos segundos de mi tiempo
Le vi llorar, por la cruda ignorancia de aquellos que alguna vez le tuvieron
Le vi pasar, tras su aroma y el irreal secreto
Le vi amar, sus ojos no mintieron…
Le vi soñar, entre el susurro de lo eterno…
(...)

Velo Inerte

¡Capricho de bestias!
Llegaste de traje y sin anunciarte
De cabellos espumeantes
Llegaste insegura, pero elegante
¡Entre mares!
Conquistando los cielos
E iluminando mis enmudecidos cristales
Llegaste calma, de azul y piedra
¡Virgen, entre naranjas y sublimes arenas!
Llegaste libre pero a prisa, entre condenas
Llegaste con mi ilusión entre tus manos
Con una sonrisa
Con un suspiro
Con un no debo
Llegaste sin mirarme, esquivando al enfermo:
Llegaste, para de paso deambular entre mis sueños
Mujer fértil
¿Dónde fue que dijiste?
¿Cómo?
¿Y con qué pretextos?
Que hoy, convencido del silencio, digo tengo no más que su aroma y el murmullo
de tus esquivos e insostenibles recuerdos; y es que ante mí, hoy tengo tan
solo un mal montaje en contra de mi verdad y lo perfecto…

A su haber mi locura y la brutalidad de mis antecedentes, mi cuerpo…
¡Dicen que todo esto nunca fue!
¡Abusan y se atreven a dar consejos!
Que mejor olvide y busque prosas nuevas;
¡Que es cosa de tiempo!
¡Que no importa, que la gracia, que el genio y sus aciertos!
¡Que camine, que recorra, que mire tras las esquinas!
¡Bajo la lengua, sobre los anhelos!
¡Entre mis cajas, mis vitrinas y lo intangible de mis dedos!
Que mejor olvide, que siga leyendo y que en honor a la estupidez no apunte,
que la culpa nunca tuvo dueño...
¡Pido entonces el castigo bajo la custodia de la palabra salvaje!
¡Mi existencia divaga!
El muelle ya se pierde en la bruma, la palabra no convence, el animal no
regresa...
El barco de papel se congela zigzagueante y aventurero,
¡En su mástil va mi verdad!
Vivo en islas que no quieren entender que mis deseos mienten y que mi
soñar genuino no cesa...
¡Miente mi deseo, mis ganas mienten!

¡Ellos mienten!
Ellos que intentan convencerme;
Hoy acusan al Sicario,
Mañana te olvidarán en la euforia
Yo, supuesto ilustre hijo de tu muerte
¿Cómo podría condenar tus días si de ellos mi filo depende?

¡Ellos condenan!
Pero serás tú, la que con tu generosidad de musa esquiva, podrá seguir existiendo!
¡Viviendo!
Soñando…
Sonriendo…

¡Y heme aquí admitiendo que tan solo con esa verdad, finalmente seré yo quien podrá seguir siendo!
Buscando…
Viviendo…


Vuelo raso

Mujer criatura, reina de lunas...
Dime cómo escapar de tus sombras eternas
Que ya el rojo se diluye y el óleo nos va comiendo
Que sumergidos, entre antojos nos estamos perdiendo

Que el brochazo corre confundido río abajo
¡Sin aliento!
¡Que ya somos pocos los que insistimos!
¡Que ya muchos no tienen palabra!
Que ya las páginas temen ser observadas,
¡Leídas!
¡Hojeadas!
¡Tituladas!
(…)

Bocetos, figuras y pretextos
Viajan perdidos y desorientados
Pidiendo ser devueltos,
Pidiendo ser reclamados...
Manchas estériles
Rasguños desbocados
Paletas desteñidas
Pinceles encorvados

Mezclas espesas
Tinteros desarmados
Hojas sueltas
Parques desconsolados

Atriles fugitivos
Silencios enclaustrados
Tardes inconclusas
Sentimientos rebuscados

Tardes de locura
Momentos condenados…

¡Mujer traviesa!
Llegaste sin aviso y de sorpresa
Como desafiando al hombre
Como esquivando sus respuestas
¡Como queriendo decir algo!
Confundiéndome como laberinto de verdes praderas

Dime ¿Cómo?
¿Dónde?
¡Dios, lánzame sus respuestas!

Que mis hojas singuen en blanco... y la tinta ya se seca.
(…)

Labios quemados

Reconozco que alguna vez caí en la inspiración trasnochada y melancólica de la soledad
Y que quizás no debiera existir excusa alguna para las salivas rabiosas,
Pero ya hoy las plumas revientan el vuelo, y se hace imposible existir entre mundos de falsos personajes e inútiles recuerdos…

Reconozco que varias veces he caído en la según dicen
¡Dulce bohemia, enemiga seductora!
Que he necesitado de ti
¡Mujer de labios, mujer poderosa!
Que necesitaba de la bella perdida
Que sin saberlo en algún lugar existía
¡Desde antes!
Desde siempre...
¡Caminamos sin entender!
Sin toparnos,
Indolentes;
Bordeamos las mismas calles
¡La misma gente!
Sentados, contando rocas
Sin saberlo, caminamos los mismos pasos
Sobre avenidas eternas
En paseos de mágicas alfombras
Volamos distantes
Conversando solos,
Bajo lágrimas rotas…
¡Monólogos!
Viajes... de infinitas copas…

Mujer de piel noble,
Regrésame la virtud creadora que descansa en tus manos preciosas
Que ya han pasado años sin que pueda alzar línea o mancha gloriosa
Que ahora que se que existes me veo aun más atado a tus lagunas enceguecedoras
Que a hombre olvidado no quiero seguir respondiendo
Que moribundo, carcomido y condenado camino con el peso del sobrevalorado creador frustrado de los tiempos…
Ese de moda en toda cumbre de sus póstumos momentos
(...)

Mujer alada
¡Ven y vuela hasta mis habitaciones
Y has de mis líneas tu mejor morada!
¡Vuela!
¡Y has de mis pasos tu mejor pincelada!
¡Ven y deslumbra a los incrédulos!
Que se que flor como la tuya no encontraremos
Ven, que quiero reinventar el verso
Al discurso y al viajero
Ven, que ya no son suficientes sus cuentos de viejas escuelas
¡Ven y demuéstrales que no escuchas a falsos profetas!

¡Regálanos tu furia!
Caricias de seda
¡Mujer libre, no pierdas tu esencia!
¡Mujer madre:
No olvides a tus hijos
Que en el sueño,
Ingenuos aun te esperan!

Mujer sutil,
¡No traiciones a lo que siempre has sido!
Que en ello tu encanto, tu pureza y lo distinto...
(...)


Descenso Animal

...Y así pasaron días,
Lluviosos encierros,
Hasta que de la nada,
Surgieron extraños mundos internos;
Fueron esos primeros segundos
Por mucho tiempo,
No otra cosa que vuelos inútiles de espasmos y falsos credos
¡Convencimiento!
(...)

Luego, viví entre murallas
En calabozos,
¡Entre bestias y estimulantes!
Rodeado de inciertos y festejos desafiantes...

¡Vicios de rutina,
Conocidos intratables!

¡Alquilé otras vidas,
Cociné entre bares!

Y en la espera me fui quedando...
¡Bofetadas de ironías!
Sarcasmo de estaciones...
Le esperé lúcido, entre grandes tentaciones...
Le esperé calmo, entre fatales traiciones...

Y por esa visita perdida,
Por ese calor sin tormento
Esperé distraído...
Recorriendo salones, quebrando espejos...
Hasta que en el acecho, mientras cazaba;
En mi propio viaje me fui convirtiendo
¡Salto volátil!
Suicidio y engaño...

Hasta que me di cuenta que en el acecho,
Mientras leía, mis hojas de pronto caminaron distraídas al viento
Y de a poco, una tras otra
Entre cantos,
Mudas se fueron perdiendo...
Imágenes difusas,
Manos desatadas,
Pasajes,
¡Calles!
¡Reliquias perfumadas!
Paredes,
¡Historias!
Alas y siluetas,
Grietas,
Dulzura,
¡Metáforas!
Piel y sombras escarlata,
Amores en clave,
¡Vidas no practicadas!
Cuerpos acalorados,
Intrigas rabiosas,
Nuevas palabras,
Lluvia y caminos en prosa,
¡Barro!
Sabios tristes,
Miradas calcinadas,
Fuego en vientre,
Figuras encaramadas,
¡Temores!
Amores de batalla,
Vuelos finales,
Persuasivos cuentos,
Recitales en sangre,
Filos, y navajas...
(...)

Entonces, decidí ir en la búsqueda auto flagelante;
Arranqué de todos y antes de mí que de nadie:
Entré en narraciones
En escritorios de gigantes…
Y en el encierro le busqué…
Para no lastimarle
Para ser ese morboso y masoquista fugitivo de mi arte
Para vivir en él
Y desde ahí recordarle...

¡Dulces caminatas!
¡Cascadas exuberantes!
¡Viviré entre bosques!
¡Le conversaré desde las cumbres!
¡Me alimentaré entre animales!
¡Salvaje de instinto cautivo!
Le buscaré de incógnito e impulsivo;
Volando, con su rostro entre mis manos
Con su mirada por delante
¡Abriendo surcos!
Seré corazón, barcaza y arado interminable

Dormiré en parques, ferias y escaleras;
Caminare horas, semanas enteras
Le recorreré en la complejidad de sus ideas,
Compartiré mi tiempo y mis cadenas
Caminaré descalzo y apresurado
Con mis escritos y algunos cuadros;
¡Con mis escritos y algunos cuadros!
Caminaré por sus calles y algunas blancas hojas secas
Buscando nada
Sonriéndoles a todos
Buscando ecos
Entre oídos sordos.
Buscándola,
Esquivaré a cerdos
Caminaré entre monos.
(…)

(Solitaria de faroles
Sigue con esa tu búsqueda empedernida;
Sigue libre y de sentirlo sigue por siempre
¡Regalando tu belleza!
¡Embriagando a quien te encuentre!
Sólo digo: bendita mi suerte
Y mis ojos, que supieron verte...

Mujer, piel de locura envolvente
Por nuestra felicidad,
Procura visitarnos nuevamente…)

martes, 22 de junio de 2010

CONFIESO SIN SABER...

Confieso sin saber…
Confieso andar por uno de esos pasajes que sin costo, no tienen otro costo que el de caminar por ellos sin saber donde llevan. El hombre salió a caminar, y volvió con un problema; luego de ello vivió feliz, vivió preocupado de la solución, conquistó nuevas tierras; mas nunca volvió a la pregunta, ni a la calma generosa...
El hombre caminó y pagó el costo de andar por esos pasajes sin saber que sólo existian para la sana convivencia de las cabezas.

lunes, 10 de mayo de 2010

CONFIESO VORÁGINE DE UN ALARDE...

Confieso vorágine de un alarde...
Malditos los años, maldita la verdad, maldito el mañana y todo lo que nos hizo esperar aquel despertar, maldito también el despertar; malditos tus labios y mi valentía, malditos mis años y la poca vida, maldito el beso: primer culpable y los encuentros a escondidas, maldito el sentir y el lugar que nos dio cabida, malditos los pasos coléricos y las sonrisas perdidas, malditos estos segundos y las memorias de tu piel dormida. Y maldigo quizá porque sonreímos mucho, quizá demasiado, más que en siete de nuestras mil vidas, y quizá tengamos que sí, hablar de castigo, ¡Entonces maldigo también al castigador! Quien sea le maldigo, pues nunca le vimos, le maldigo entonces porque nunca se hizo presente, malditos los perdones, y las bendiciones ausentes, ¡Maldito el castigo y el miedo que nunca supimos tenerle!

Malditas las heridas del cuerpo y las cicatrices que en ellas aun veo el gozo, maldita la carne, la carne, tu carne, que me enseñó de hambre, que de ella me supe saciar hasta lo inconfesable; maldito el gozo que ya saturado a nada encuentro sabor, malditos los mil sabores que aun tengo sólo el tuyo; maldita la lengua, tu lengua que se, aun recuerda el mío.

Malditas tus manos que supieron dar cariño, maldito el cariño y dar vacío, malditos quienes dan a mano extendida y agradecen esperando, maldita la espera, que tuvimos que aprender de ella; malditas mis manos que no supieron más que robarte el alma, y maldita mi alma que desde hace un buen tiempo en tus manos ya no descansa.

Malditos tus labios, tus labios presa, malditas las sábanas y la fogata espesa que supo de tí tras la noche primera, malditos tus labios que aun me besan y malditos los besos que entre salivas aun te esperan, malditos mis labios y el color que en ti reflejan, malditos tus labios y la humedad que les condujo, malditos los lugares por donde anduvieron, malditos tus labios que llegaron hasta mis dedos, malditos mis dedos que aun tocan los tuyos, malditos los tuyos que desde hace un tiempo muerden mis delirios, malditos mis delirios que en ellos veo sangre, maldita la sangre, tu sangre que por ella busqué incontrolable, maldito el control, que nunca jugó de nuestra parte, malditos los delirios, los juegos y los aparatajes; maldito los aparatajes y el filo de los cuchillos, maldito el cuchillo y el placer del dolor en mis manos, maldito el mordisco, maldita la herida y el corte acordado. ¡Malditas las ganas y el juego! Malditos quienes en gloria le conocieron, malditos nosotros que aun gozamos de ellos, malditos quienes nunca imaginaron, malditos los gritos, los orgamos, los te quiero, los te amo, malditos los silencios, malditas las palabras que no salieron para no arruinarlo, maldito el deseo de vernos violentados.

Malditos tus dientes que aun sangran el sudor, malditos el sudor, maldito el desenfreno, malditas tus emociones, el alcohol, tu cigarro y la locura de tu cuerpo; malditas mis ganas de verte lamiendo; malditas las paredes, que de lo nuestro supieron y malditos quienes estuvieron a punto de hacerlo; malditos tus pechos, tu cintura, tus pies, tus cabellos; malditos los rumores y los nuevos secretos; malditos los rumores, las miradas, las sospechas y nosotros que nos supimos burlar de ellas; malditas las ganas de querer gritarles que sí, que así es, desde antes; y para siempre, y que si, que fuimos otro par de imprudentes.
Malditos los rumores y los supuestamente, malditos los viajes y las madrugadas, malditas las esperas y los bailes entre caras encapuchadas. Malditas las ganas de esa soledad prisionera, maldita la inconformidad de nuestras almas que por ello pagamos el ahogo de la verdad, cautiva eterna. Malditos los rumores y los supuestos, malditos los ingénuos e inconscientes cómplices que aun no saben, y los que alguna vez pudieron saberlo. Maldito el auto convencimiento que utilizaron, malditos nosotros, malditos ellos; malditos nosotros y el sucio acto de negarnos como si hubiera sido algo incorrecto, maldito lo correcto que si esto no lo fue, no veo la importancia de un real concepto.

Maldita ésta, la que fuera tu mezcla perfecta, que perfecto nunca a nadie entendí, que de fantasía y gritos supimos, que de guiones y silencios tuvimos, malditas las palabras y los personajes, malditos los ecos, las obseciones, los no creo, los yo quiero, los no entiendo, las quejas, las excusas y las frases secas de los momentos sangrantes, maldita la sangre, que en ella encontré calmante, maldita la mezcla y los reactivos, malditas las pastillas, mis tragos y tus vicios, malditos los vicios que por ellos vivimos, malditos ellos por mantenernos vivos.

Maldita la forma, malditos todos, malditos aquellos, malditos los minutos perdidos en este acto de visceral reencuentro; maldita la forma y nuestra cabeza abierta, malditas las amistades que nunca sabrán de lo especial que fue la nuestra. Maldita mi cabeza por no seguir viendo error, maldito el error que de él es esta historia, maldita la historia que nunca conoció de una como la nuestra, que nunca supo de nosotros, malditos nosotros que tampoco buscaremos quedar en ella. Maldita ella que noche tras noche me confesó leer cada una de estas palabras buscando respuesta, malditas las respuestas y las mil preguntas abiertas.
Maldita tu, maldito él, maldito el yo, maldita ella;
Maldita la manoseada histeria de la eterna fiesta.

(Maldita la poesía y la poesía por la poesía seca, malditas las canciones, los carruajes, malditos los poetas; malditas las musas y los falsos profetas, malditos los maestros y sus rebuscadas licencias. Maldita la tinta que por más que escribo al parecer bastante queda; maldita la hoja que en espanto disfruta de mi prosa entre ironías y carcajadas, maldita mi prosa y la mano de locuras enclaustradas, que en su alarde no pretende, digo no pretende más que calmar las vivencias ya rebautizadas)

domingo, 2 de mayo de 2010

CONFIESO AYER...

Confieso ayer... De haber cambiado ayer, hoy indudablemente estaríamos riendo, de haberlo hecho antes de ayer, hoy estaríamos como alguna vez ya lo hicimos: Lamentando. De habernos tenido como ayer, hoy doy por hecho que seguiríamos soñando, de habernos tenido como mañana, nada y más de algo nos hubiese separado.

domingo, 18 de abril de 2010

CONFIESO PAVOR OMISO / SUBLIMACIÓN SALVAJE

Confieso pavor omiso / sublimación salvaje...

Desde hace un tiempo asco me dan mis líneas, asco al releerlas; desde hace un tiempo, ante la sobre población de poemas pena me dan las hojas que nada valen sueltas, que nada buscan, no más que excusas y nuevas luces de gastadas velas; son viudas, supuestos de gloria y restos de polvo en tinta seca. Y es que al parecer es momento de empezar a escribir de nuevas maneras. Pues si bien mucho se ha escrito ya, a ratos poco dicen en total las letras. De todas formas y como sea, hoy prefiero distanciarme de este instante volátil, que de vergüenza algo me queda
(…)

Es momento de comenzar a gritar, para jamás nunca volver a poetizar, para no volver a escribir, para nunca más permitirme leer, para jamás nunca por la palabra de otros volver a dudar. Para de una vez por todas escuchar mi voz, para de salivas saber explotar, para escupir y en el acto, al grito desde mis entrañas desgarrar. Para más no dormir, hasta ya no saber lo que es callar. Entonces y sólo entonces volveré a sentir; entonces y sólo entonces quizá vuelva a dudar. Entonces y sólo entonces quizá me permita volver a pensar.

Por ahora todo se reducirá al acto animal, en idiomas hostiles muchas veces ajenos de placer, mi cuerpo sabrá lo que es reducirse a los juegos de una bestia no vista por la muchedumbre ni por tu deambular; Cuando esto sea, el cuerpo, por menos opción que destino, entonces pasará a ser mucho más de lo que siempre se le ha enseñado a ser: instrumento del que muchos han renegado. Y es que muchos nunca le supieron ver y pocos le han sabido llevar a volar.

¡Hombre de alma seca! El cuerpo, tras el grito, y para el bien de las pocas hojas en blanco que aún quedan, no engendrará en prosa prejuicios ni limitaciones, a cambio sólo sabrá de nuevos sentidos y travesías para ti mudas e intocables. Él brillará tras su propia búsqueda, tras la superación y, he aquí el costo, la aniquilación de si mismo; pues existe la creencia de que tras la brutalidad de los latigazos, el gusto y la sed por éstos siempre queda; de ser así, habrá llegado el momento en que la carne estará finalmente donde alguna vez ya estuvo, por sobre el pudor de aquellos que nada saben de lo que sus cuerpos desean.

De ser así, la cabeza será reducida a lo que alguna vez fuimos: instinto, roce y la sangre hirviente de tus venas; acto animal, grito desmedido, fuimos todo, y acto fuimos, fuimos todo e hilo conductor de vísceras ciegas fuimos. De ser así, no habrá léxico capaz, no habrá señal ni gesto alguno que comunique más que la ansiada desesperación de aquel grito ausente de tintas e inspiraciones. De ser así, y cuando sea, será que tras el cuerpo, el momento llega.

Pero el grito no nace tras la sola idea del grito, ni es completamente carne. El acto no nace tras la sola inquietud, menos bajo las cabezas faltas de su tiempo; el grito nacerá donde menos se le quiera ver, donde nadie le esperó, donde nunca debió nacer. En parto y sudor: el grito nacerá ausente de plumas, en arcas propias, desde lo más íntimo del destierro, desde la pérdida de la memoria. Así, tras el grito vivo, pasarán días, semanas y relativos años, y no importa cuántos éstos sean, pues el grito ya fue encomendado, el animal ya fue descubierto, y es que el halo desde ahora, nunca volverá a ser maniatado. Antes he de preferir mi ceguera, mi torpeza y la muerte de mis inútiles pasiones; antes prefiero ser un ausente inválido de virtudes, que no les necesito, ¡Y te digo sí, me desbautizo! Pues he aprendido de la necesaria negación de ellas, que por ellas las virtudes, hoy se que cada uno camina en su propia condena. Tras la culpa, bajo el yugo, aunque desafiantes ¡Todos, la culpa llevan! ¡Pero tú, no apuntes fijo!, no apuntes... en el gozo de un juicio, que por más que lo intentes, nunca sabrás lo que tras su intención mi grito lleva.

Muchos caminaron y aguantaron hasta alcanzar la gloria, muchos lo han logrado, todos con cuotas de orgullo y prepotencia, hasta en algunos casos, desfachatez e inconsecuencia; hoy, antes que ello, prefiero la desnudez y la que fuera mi última entrega. ¡Pues como quizá bien saben! mis vicios fueron inútiles y mis delirios, un buen intento de esas quejas, pero aun así, y para la tranquilidad que me espera, como alguna vez se los dije, todo y nada tras ello hoy queda. Todo y nada tras la manipulada lenta espera.

El grito ya fue liberado, y el tiempo dirá cuán necesario éste sea. Es verdad, poco sabemos de él, nada escuché en mi lengua sobre semejante idea, y si bien algo se escribió alguna vez bajo la desconfiada ciencia, preferí no saber de síntomas o de mortal consecuencia, y es que en situaciones como ésta, la ignorancia es una gran sabia, es musa y la tierna reina de la fiesta. ¡Y mejor será que sí, le temas! que de coraje pocos saben, más y mejor saben de toda clase de indiferencias; ¡Y mejor será que si, que tras el grito te detengas! que las excusas ya no serán válidas, que ya todo habrá sido dicho, que ya nada es necesario, que ya todo quedó, y te digo ya no corras, que al fin y espero comprendan, que como se dijo antes, sin importar cuán eterno este sea, hoy tan sólo el grito es la respuesta a tan opaca herencia.

¡Y me verás gritar! Hasta quemar mis pulmones, hasta que la voz no dé a bastos, hasta que quede uno escuchando, hasta que sea dicho todo, hasta cuando sea necesario, hasta saborear el instinto, hasta no saber de silencios, hasta ahogarme en mis lenguas, hasta cuando del grito pase a lo calmo, al vacío, a tu espanto, a mi nuevo estigma, al intangible cuerpo, al animal domesticado. Y me verás gritar, hasta desvelarme en la garganta de mis histerias, hasta azotarme tras el viento, hasta cuando el oído no entienda; reventaré mis mil voces, gritaré sin rencores ni condenas, hasta que mis sentidos se pierdan, impulsivo, hasta que el aire escasee en mis pulmones, hasta que la ingenuidad del respiro pida un descanso, gritaré sin temores ante el Dios y lo castrado. Y te digo gritaré, tras el acto encausado.

¡Y me verás resplandecer! En fuegos amigables y de sables empuñados. En pleno éxtasis, tras orgasmos no practicados, tras el brillo siempre mal visto, seré ceguera de tu mejor instante. Descubriré tus lineamientos, y tus falsas maneras, hasta que me veas como siempre y nunca quisiste; hasta que de felicidad en la espera te veas delirando, hasta que el llanto nos encandile y mi cuerpo deje de cegarnos. Resplandeceré hasta cuando el ocaso, hasta cuando los colores, hasta que tus verdades al verso no aguanten, hasta que mis carnes, hasta que las tintas se guarden, todo descubriré hasta lo insaciable. Y me verás resplandecer, hasta que nada pueda evitarlo, hasta tus deseos y lo pactado, hasta que el ángel se haga presente, y el genio sea expulsado. Y te digo resplandeceré; tras el grito inesperado.

¡Y me verás caer! De rodillas, sangrante sobre las veredas; en regocijo, lúcido tras el inconsciente, dando paso al gemido, me despediré de mis últimos gritos; entre charcos, hasta borrarme de sus memorias, recordando al niño, caeré apretando mis dientes tras salivas fervorosas. Tras el grito, caeré pleno, caeré sonriendo, calmo y enmudecido; sobre lo no apropiado: jardín de hojas bosque otoño o mar de lenguas ardientes, me verás caer, tras la fatiga y el intento, tras la ya entonces modificada historia, tras el último aliento, bajo la calma de lo ya hecho, tras la garganta y su última gloria; y me verás caer a piso, a suelo muerto, sobre el lugar jamás señalado, sin saber cuánto todo esto duró, sin conocimiento de horas ni de años, me verás caer hasta que mis ojos no busquen horizonte, y el despojo sea total tras el grito alguna vez profetizado. Y te digo caeré, tras el resplandor alcanzado.

¡Y me verás desaparecer! Tras el callejón, entre mis últimos harapos, tras el perdón de mi cuerpo, luego del deambular incesante y el segundo enclavado; aceptando la locura y conquistando los miedos, tras nuevas vidas, enardeciendo nuevos vuelos, me verás no volver, tras el viaje y los contagiosos anhelos. Y te digo desapareceré, tras el esperado gozo, hasta que ni mi nombre, ni nada de mí quede, ni elogios, ni reparos, ¡Nada! ni lo prometido, ni lo rebuscado. Y me verás desaparecer tras el descanso y la venia de mis últimos susurros, tras la incertidumbre y lo no finalizado, hasta que mis hojas y algunos cantos, hasta no ser más que un sutil y simple soplo entre libros de páginas en blanco. Y te digo desapareceré, por lo jamás preguntado...

viernes, 25 de septiembre de 2009

CONFIESO DONDE MISMO

Confieso donde mismo...
¡Recursos foráneos de deudas internas pagan la cuota aburrida de la soledad de mis culpas!
¡Mis culpas culpan a la soledad de tener que cobrar la aburrida cuota de deudas internas con recursos foráneos!
- Y nos quedamos donde mismo -

lunes, 7 de septiembre de 2009

CONFIESO AL NUEVO AMOR...

Confieso al nuevo amor...
El amor no puede ser sin locura…

El amor no es lo que pretenden…
El amor no es lo que escuchan por amor,
El amor debe ser otro…
Otro mucho más exquisito,
Pero menos funcional…
No pretendas que el amor sea funcional,
No me digas que el amor debe ser opción o tradicional…
Que entonces tendría que decir que he descubierto un nuevo verdadero amor…
Uno más aprehensivo y visceral…
Uno menos libre, pero natural.

¡E insisto, repito y aclaro!
El amor no puede ser sin locura…
El amor no es lo que ustedes ofrecen por emblemático amor…
¡El amor debe tener un gran respeto al absurdo y a la estupidez!
Que por cierto tiene mucho de ambos.
Pero además debe navegar en aguas y sangres vivas, y en cruel sudor espeso…
Pues de otro modo no puede haber amor…
Y cuando hablo de éste no hablo del tuyo,
Pues ante ese, el mío es más que tu concepto hecho error;
El mío es escaso, sólo se da en corrientes sublimes,
Pues no ostenta apariencias ni pretende oficialidad,
Pues para poder ser, debió nacer en lo que tu hoy llamarías clandestinidad…

¡No pretendas entenderle si abogas desde tu postura marcial!
¡No te agotes en una segunda palabra o intento paradojal!

Acepto que para ti sea reducirlo…
Acepto que según tú sea rebajarlo, pero te digo:
Mi amor es más puro e inquebrantable que tu cruel y popular reparo,
Que no juego con él, sólo me dedico a enseñarlo...

sábado, 25 de julio de 2009

¿QUIÉN ES EL QUE TRAICIONA?

¿Quién es el que traiciona?...

¡No me hables de traición!
¡No me insultes en la locura!

¡No me hables de temor,
No te quejes en la excusa!
¡No se trata de tu razón,
No reinventes nuestras culpas...
(...)

¿Quién es el que traiciona?

¡Adormecida mujer no temas!
¡Confundida Iglesia no sufras!
Que el libro ya lo dijo en varios idiomas,
Y los cuentos ya mucho saben de ésto...
¿Quién es el que traiciona?
Hoy no son pocos, y es que nunca fueron menos

Pero no nos quedemos en los supuestos
Que a pesar de mi escasa inocencia
Hoy no hablo de lo ajeno,
Que traiciones se han cometido varias a través del tiempo
Ya sabes, la primera ocurrió en el cielo…
¿Recuerdas?
La del ángel al supremo…
(...)

La traición del hijo al padre
Del aprendiz al maestro
Del hombre a su barrio
Del pecho al niño
Del hombre a su cuerpo
Del ocio al tiempo
De la iglesia al ego
Del ladrón al ingenuo
Del doctor a su paciente
Del paciente a si mismo
Del cuerpo a los límites
De la lengua al secreto
Del arma al suicida
De la esperanza a la muerte
Del árbol a su semilla
De la angustia a los años
De la risa a lo verdadero
Del miedo a lo incierto
Del pintor a sus colores
Del cuchillo al cordero
Del artista a su obra
Del hombre a su tiempo
Del soldado a su gente
Del escritor a su cuento
De la creatividad a los números
De la palabra al sentimiento…

Todo tipo de traiciones, mil excusas para cada una de ellas…
¡Ninguna es una falta al compromiso, todas una segunda razón!
Pues quien traiciona lo hace cuando lo hace consciente y voluntariamente,

¿No existen traiciones absolutas?
¡Pues entonces que tampoco existan condenas totales!

¡Quien traiciona lo hace por alguna razón y por tener a otra que le impida hacerlo!

Quien traiciona puede ser condenado, quizá por algunos comprendido; pero nunca será bien mirado...

Quien traiciona lo hace sin miedos o con muchos de ellos, pues siempre corre riesgos; pero lo hace sabiendo que los valen, a pesar de lo aun no entendido, a pesar de esa hambre por lo correcto

Y si quien traiciona puede ser condenado por hacer acto su intención a pesar de su valentía… ¿Qué le queda a quien traiciona al propio ser? Al menos quien traiciona en el impulso de sus deseos tiene la valentía de enfrentar la condena luego del desbordante momento, cosa que quien se niega por lo según correcto no conocerá nunca, pues no entiende que no hay peor traición que la de una persona a sus propios sentimientos…

Perdido caminará quien no entienda entonces que la traición no es el real problema
pues la vida es un descarte, es desición versus la opción constante
La pregunta nunca ha sido cómo hacer para no traicionar...
La pregunta siempre ha sido otra

...¿Qué traicionar?

¡Hombre no arranques, no en tu infancia culposa!
¡No corras, no busques, no entre reclames!
¡No juegues, no apuntes!
No al menos luego de tus paradigmas y la palabra asquerosa
Que jugando entre adultos, nunca se gana, más bien se pierde inocencia!
¡No, no te pierdas entre dudas!
(...)

(Tú negaste el deseo,
Yo acepté tus miedos
¿Recuerdas?
Fueron segundos de espanto…
Mientras tú me aceptabas de forastero,
Yo prometía no arruinarlo
¡Fue de mutuo acuerdo, hoy no acepto reclamos!
Es más, te aseguro que la vida te enseñará a estar de ambos lados)
(...)

¿Quién es el que traiciona?

Ya sabes, uno nunca sabe…

Fue algo sucio, pero lo disfrutamos;
Fue algo absurdo, pero casi perfecto
Fue un celestial y morboso intento
Un abuso exquisito y violento,
Y no creas que lo lamento,
Pues ya sabes…
(…)

Uno nunca sabe, y te lo advierto…

La traición viaja en esta vida con boleto seguro y en buen asiento;
Recuérdalo, que ya sabes; uno nunca sabe, no te miento.
(...)

(Podrida buena intención, hoy un mal estigmatizado, podridos los hijos del buen acto mal interpretado)

domingo, 12 de julio de 2009

ANTAGONISTAS DEL ENCIERRO

Antagonistas del encierro...
Cada cigarro un deseo, cada canción, un silencio. Joven de imagen irrelevante, acusa ser inocente, pero no hay condenas, no hay culpas y aun nadie habla de quejas. De estilo irreverente, él no entiende de faltas, no ve el daño, habla de la buena imagen y la decencia, más nada le impide crear viajes de sucias escenas; y es que aun no sabe cómo fue que ocurrió, en qué momento, bajo qué licencias. Pero es paciente, y en el secreto se queda, sin reclamos, esperando a que nuevamente suceda; en la noche, tras la última conversación o luego del cigarro, ahí en el balcón, a un costado de su cama, tras una sonrisa; palabras escondidas, señales disfrazadas, caminatas libres, manos encapuchadas… en su habitación, tras la olvidada inocencia, luego de un vaso de Whisky y una que otra pena…

Hoy, él se consume en el morbo de verle desnuda, ella al tercer día ya no soporta su ausencia; y es que ninguno quiere ser menos, pues en el acto, para suavizar a sus confundidas almas, revuelcan el deseo; ella parece esperar que no sea más que eso, sólo un juego, él espera lo mismo pero sin miedos. Escondidos amantes no dejan de ponerse a prueba, mentes torcidas, cuerpos sagrados, ángeles del encierro, fugitivos momentáneos. Viven en el silencio esperando lo incierto; impulsados de incógnitos deseos, buscan límites imperfectos, de esos ausentes, límites enfermizos.... inexistentes; y tras ellos la lujuria escandalosa del último beso, su iglesia y las represiones formales de los día a día… tras ellos, la musa inspiradora de viscerales fiestas, amigos carnales, juguetes y aparatajes de exuberantes juergas. Tras ellos un nuevo encuentro, tras cortinas y en suspenso… son ellos, carne y sangre violenta, enemigos desconocidos, futuros antagonistas de la nueva escena.

miércoles, 15 de abril de 2009

CONFIESO A NADIE

Confieso a Nadie...
...Artista patético, pintor de plaza, artista patético, pintor de plaza, artista patético, pintor de plaza...
Artista patético, pintor de plaza... (enciende un cigarro, deja a un lado su pluma, mira al techo, toma su vaso, se acomoda en la silla, se sirve un sorbo, sonríe y sigue pensando) ...Artista patético, pintor de plaza, artista patético, pintor de plaza, artista patético, pintor de plaza...
Artista patético, pintor de plaza...

domingo, 1 de marzo de 2009

CONFIESO AL QUE FUE, ES Y NUNCA VOLVIÓ...

Confieso al fue, es y nunca volvió...
Cuando tratas de definirte, y crees ya estar terminando de definirte, en ese momento, ya estas siendo otro. Entonces te replanteas la búsqueda y sin saberlo comienzas a tratar de definir lo que fuistes...
Yo hace meses pensaba que sabía quien era... y hasta me aventuraba a más menos anunciar lo que podría llegar a ser...
Hoy... hoy tan solo me pregunto cómo fue que caí en tamaña prepotencia.

CONFIESO AL AGRADECIDO...

Confieso al agradecido...
Déjenme no ser quien esperaban y les prometo nada...
Entonces les quiero ver felices...

CONFIESO AL LECTOR...

Confieso al lector...
Así como hay libros que no tienen que leerse en días de sol, hay cuentos que no son para cualquer lector.

CONFIESO A LA PROPIA...

Confieso a la propia...
Hoy pocos quieren saber de historia... y es que pareciera que todos temen a la propia...

CONFIESO AL INGENUO...

Confieso al ingenuo...
No todo lo escrito tiene que ser leído, asi como no todo aquel que nace necesariamente llegará a ser amado...

CONFIESO MIS CULPAS...

Confieso mis culpas...
Hoy es un día triste, hoy me di cuenta de que son pocos los que leen, y no es por culpa de los que no leen, si no de los muchos que escribimos...

miércoles, 17 de diciembre de 2008

EL ENSORDECEDOR ECO DEL ÚLTIMO VUELO

El ensordecedor eco del último vuelo...

Frente al mar y bajo sospecha
Me voy despidiendo;
En la bohemia, rodeado de gente
Cuasi bestia,
Me voy convirtiendo

Entre la lluvia y las guitarras
Entre mi música y tus palabras
Como si nada más me importara
Me voy descomponiendo,
Como desdoblándome,
Como saboreando el silencio
(…)

¿Le sientes?
Es el mar…
(…)

Siente…
Ven, camina…
Te invito,
¿Te animas?
(…)

Siente la humedad,
La montaña costera,
Los cantos alados,
La playa primera;
Siente,
Al bosque indómito,
Al animal soberano...

Escucha a la roca candente,
Y a la bruma acechando;
¡A la brisa grisácea!
Al animal no gobernado...
Siente el gemir placentero del secreto bien guardado,
Siente, el presagio de aquel árbol eclipsado…

Siente el rugir de tu naturaleza
Y la valentía de sus latidos,
Que no se cansan de indicarte
Que no son éstos nuestros caminos;
Siente y deja las murallas
Las calles
Las trabas
Lo establecido;
No cubras tus quejas
¡Olvídales!
Deja la formalidad,
La ley añeja
Y date el mal endiosado placer de sentir,
Regalo esquivo de nuestros días,
Suprimido por el sobrevalorado gusto del entender por entender
Date el manoseado pero válido placer de sentir,
Único obsequio costoso y simple de nuestras vidas
(…)

Ven, camina
Te invito
¿Te animas?
(…)

Te miro fijo y te desfiguras
Tus labios ya no suenan,
Tu lengua nos ata,
El humo te absorbe,
Mi cuerpo se escapa, se eleva
Y tras el pájaro se esconde.
Me miras admirada,
Mas no te sorprendes de mi ausencia
Y ahí te quedas, mordiéndote con escasa indiferencia

Te veo sonriendo
¡Créeme!
Logro verte sonriendo
(…)
¿Será que has entendido?
Luces temerosa,
Sonríes, pero nerviosa
Me miras,
Nos recorres,
Te miras,
Te descompones;
Te acercas
Y balbuceando, como defendiéndote… citas a sabios y a pecadores
(…)
Lo dudas,
Lo dudas y me miras;
Te señalo el cielo y hasta donde
Pero aún así, lo dudas y no respondes;
Y entre artimañas te azotas
Fumando miradas
Vomitando copas…
Y ahí te quedas, mujer y niña ansiosa
Luciendo cuentos
Quebrando gotas;
Hasta que con gesto seguro y olvidadndo la comodidad de tu silueta me miras,
Insinúas
Y caminas.
(…)

Frente al mar y bajo sospecha
Me voy diluyendo;
Y en la bohemia, entre inocentes, ahora eres tu quien se esta despidiendo;
Y ahí vienes…
Entre mis manos
Bajo mis cabellos
Entre las notas de este alocado vuelo
Sí, ya perdiste el miedo
Has perdido también el sueño
Pues te desvelas entre bailes y mundos
Entre mis universos

Ven, sube…
Emprendamos el grito
Intoxiquemos el momento
¡Que ya sabes hasta donde y lo que quiero!
¡Y no preguntes!
Que ni yo se lo que estoy sintiendo
Que son éstas, materias finitas esquivas de conceptos
Que antes, debemos morir para seguir siendo
Ven, sube, ¡Y al mundo confesemos a gritos!
¡Proclamemos nuestros rezos!
Y desnudemos a quienes claman en desvergonzado egoísmo
Como enjuiciando el gozo,
Como condenando al viajero
Como si pudieran ver,
Como si supieran, lo que en la dicha encontraremos
(…)

(Mujer, ven… que ya sabes hasta donde puedo
Eres mi piel,
Eres mi vuelo)

Me miras, lo notas:
Sabes que lo disfruto,
Sabes que no puedo
Que no, lo sabes
Sabes que no es un juego
Sabes que de ti, nada debo
Sabes que no,
Que por nadie espero
Mujer, ven…
Y ven suave que ya te estoy sintiendo
Que a medida que pase el tiempo
Entre sueños,
Irás aprendiendo;
¿Cómo?
Apoca las injurias y escucha,
Sigue escuchando
Ven, sube, sigamos subiendo
¿Lo escuchas?
Es tu desenfreno
Le estamos alcanzando
Ven, sube
¡No le perdamos el rastro!
Que de él dependen nuestros ecos
Que de alcanzarlo seremos nuestros únicos dueños
(…)

(Eres mi piel
Eres mi vuelo)

…Te acercas y me miras
Desconfías, pero sabes
Lo sabes, se que sabes
Que oportunidad como ésta,
No tendrás de nuevo
Y en ello te detienes,
Lo sabes; y te detienes
(…)
Borras los papeles
A la diva
Y a las etapas incumplidas
Borras amenazas
Borras cáscara
Sales al ruedo
Rompes canas
Rompes hierro
Rompes reglas
Rompes miedo
Porque sabes, lo sabes
Se que sabes,
Que por nadie y a nadie espero

Me miras, y lo notas:
Sabes que lo disfruto
Sabes, lo sabes
Se que sabes que no puedo
Sabes que no,
No, no es un juego.

Ven, viajemos, busquemos
Logremos el encuentro
¡Recuerda!
Ya rompimos el acuerdo;
Ven, Sube, sigamos subiendo
Que ya no nos quedan más que la desnudez de nuestros cuerpos
Que aunque a ellos les duela,
Ya no les pertenecemos
Y cuidado, no te detengas
Que el humo ya se hace grueso
Y la soledad no pierde el tiempo
Que desde hace días, mi inocencia se ahoga en tu garganta dulce
En tus sombras vírgenes
En mis saltos
En tus pechos
En mis nuevos cantos
En tus saltos, pechos y cantos;
En mis pasos
En nuestros lugares santos
(...)

(Ven, que aun me veo rodeado de bares
Que aun escucho el silbido
Que me quiero dormido en salvajes carnavales)

Ven, sube y déjame untar mis dedos
¿Qué es?
Es mermelada y crema
Es embriagante condena
Eres lengua dulce y tierna
¿Es acaso éste, mi suave veneno, el Faustino sorbo inocente y tierno?
No, es tan solo mi criticado viaje de ausentes miedos
(…)

Entonces, me disparas
Te rapto
Me disparas
Te contesto
As caído, me miras
Te pierdo
Te desnudas
Te libero
Y no tienes opción
Pues tus fantasías no me engañan
Y a estas alturas, son tus prejuicios una falsa demanda

Siente…
Ven, camina…
Te invito,
¿Te animas?
(…)

(Siente el cerrar de tus ojos y camina…
Que por dejar de sentir, a veces se nos va la vida…)
(…)

¡Y se desdibujan tus manos!
¡Tu cintura se desata!
¡Te susurro mis abismos!
¡Tus labios no se cansan!
¡Te confieso mis vicios!
¡Ya no importan las palabras!

(¿Olvidaste tu encierro?)

¡Tus gritos nos atrapan!
¡La sed nos consume!
¡La locura se hace escasa!
¡Te miro fijo y te desfiguras!
¡Tu lengua nos ata!
¡El humo te absorbe!
¡Mi cuerpo se escapa!
¡Se eleva!
¡Y entre tus manos se esconde!
(…)

(Mujer, espero que nunca acabemos
Espero que no en esta vida,
Al menos, no en este silencio
¡Pues hoy, lo prefiero violento
De guitarras agudas
Sueltas al viento!)

Me buscas admirada,
Ahora mírate… jadeante, libre, confundida y despeinada
En pleno vuelo
Mujer, ¿Hasta donde quieres?
Yo te llevo…
Que hasta donde quieras puedo
(…)

Ven, sube, sigamos subiendo
Ven que entumecido y descontento el azul nos espera
Que la lluvia ya me esta cubriendo
Y en ello el mar puede ser eterno.
Ven, que los violines
Entre caricias, sobre las piedras resuenan
¿Los escuchas?
Se confunden con tus aromas
Gotas perfumadas que gritando esperan;
Ven, que bajar no puedo
Que ante tu mirada
Ante una caricia
Nada, nada debo;
Ven, que voy abriendo tus infiernos
Que voy cruzando nubes y nuevos inviernos
Ven, lancémonos al mar,
¡Para naufragar en el olvido!
¡Para suprimirnos en la culpa!
¡Para renacer en tu nido!
Ven y mira hasta dónde
Desde dónde y lo que fuimos
Ven y mira dónde
Y lo que hicimos

¿Recuerdas cómo?
Acompañados de la bruma
Sentados en la arena
Mirábamos fijo, sin escucharnos siquiera
Sentados, abusando de la lenta espera

¿Recuerdas dónde?
En todos lados
Donde nos encontrase la dicha
Fuimos playa
Fuistes quimera
Fuimos pintura
Fuiste esclava de mis criticadas guerras
Fuimos locura
Fuistes ave ciega

Mujer, ven
Y ven tranquila,
Porque las excusas ya no importan
Como sus reclamos
Así, tal cual, como ellos, no importan
Porque tu y yo
¡Porque no son ellos!
Porque jamás
¡Porque solamente tu y yo!
Porque ni por ellos ni por nadie
¡Porque alguna vez!
Porque te apuesto...
(…)

Me miras, sonríes
¿Me ves?
(...)
Ven, sube, sigamos subiendo
Que ya estoy, ya estamos dentro,
Así, tal cual,
Como recién nacidos
Entregados al irónico incierto

Mujer...
Ven y ven libre
Y no me sueltes,
Que ahora eres tu quien maneja el viento
¿Ves los barcos?
Nos esperan festejando y sonriendo
Allá en el mar, donde dicen que se acaba el cielo
Donde tu y yo
Donde más nadie;
Donde el animal sigue siendo el dueño,
Donde y hasta sólo nuestros genuinos deseos pueden traernos
Lugares en donde en pinceladas seguiremos existiendo
Para cuando la voz, tu voz
De paso al gran silencio
Para cuando mis manos, ya no estén escribiendo;
Entonces, y por más que quieran,
Nadie podrá negar lo que fuimos y seguiremos siendo
A pesar de nuestros errores, a pesar de haber sido felices, únicos y eternos

Mujer, ven, sube, sigamos subiendo
Que aquí comienza el que llegará a ser tu último viaje,
El vuelo verdadero…

viernes, 14 de noviembre de 2008

NADA PERSONAL

Nada personal...

¡No soy yo quien les habla, ni ustedes los que escuchan!
¡Somos muchos los que hablamos, de lo que pocos entienden!
¡No soy yo quien les habla, ni ustedes los que ayudan!
¡Somos muchos los que aplaudimos, lo que pocos prefieren!
¡No soy yo quien les habla, ni ustedes los que escuchan!
¡Somos muchos los que hablamos, de lo que todos esconden!
¡No soy yo quien les habla, y es que ante ustedes no soy quien!
¡Ante ustedes, ni esclavo ni rey!
¡No soy yo quien les canta, ni ustedes los que gritan!
¡Somos muchos lo que gritamos, por ustedes los que callan!
¡No soy yo quien les habla, ni ustedes los que buscan!
¡Somos muchos los que hablamos, de lo que pocos atacan!

¡Hoy no soy yo, ayer fueron otros y mañana quien sabe quien!
¡Hoy no soy yo quien les habla, así como tampoco serán ustedes los que me querrán ver hablar!...
¡Porque ni ustedes ni yo!
¡Porque nunca más nadie!
¡Porque únicamente!
¡Porque alguna vez y como siempre, no son ustedes los que pierden!

¡No soy yo quien les habla, ni ustedes los que entienden que en esto no existe… nada personal!

LAS CUATRO MUERTES DEL SUJETO

Las cuatro muertes del sujeto...

Quien se niega como artista muere al menos cuatro veces...

Quien aya sentido la necesidad de asesinar su personalidad creadora, comete el mismo acto consigo mismo, ya que en la represión de la primera, el sujeto sufre al mismo tiempo la muerte de las ideas; y para cuando se da cuenta de que finalmente se mató en la negación de su artista, muere por tercera vez; es ésta por ende una muerte dramática quizás la más desequilibrante de las cuatro ya que al reconocerse suicida de su alma creadora se ve tocado por la vergüenza y la cobardía asumiendo una culpa y el error. Entonces nace un cuarto sujeto, quien necesita enmendar el error cometido para hacer revivir al primero, quien quizás fue el sujeto más puro de todos, pero no el más fuerte. Nace así, entonces el que hoy generalmente reconocemos como el creador sucio y enclavado de nuestros tiempos, quien finalmente morirá en su cuarto momento, dando paso a la muerte biológica del cuerpo.

DESDE TU MENTIRA

Desde mi mentira...
Así como el Arte es al alma, la mentira es al Artista. La vida del artista se desenvuelve en la mentira… viven de sus mentiras… y muchos de ellos, viven en una mentira; se inventan mundos, submundos y augurios internos de escasa claridad mental, ya que necesitan vernos desde fuera, pues según ellos somos nosotros los que vivimos en la falacia: entonces, tratan de no ser parte de ella, pero inconcientemente al mismo tiempo crean otra, sólo que ésta les es potencialmente nutritiva al momento de crear. Ellos crean desde una mentira que, se supone es solución y reacción a otra. Por ende, mucho de lo que nos digan tiene gran parte de mentira también.

martes, 4 de noviembre de 2008

CONFIESO A DOCE INDIVIDUOS DEL "SOY"

Confieso a doce individuos del "Soy"
Soy lo que hago, hago lo que quiero, quiero lo suficiente y lo suficiente es todo.
Soy el Existencialista.

Soy lo que tengo, tengo lo que se me ha dado, se me ha dado lo que me he ganado, he ganado lo suficiente; con eso me basta.
Soy el Conformista.

Soy lo que se, se bastante, aun así no es suficiente, pues suficiente tendrán, cuando todo acabe.
Soy el Sabio.

Soy lo que deseo, deseo lo que no tengo, no tengo bastante, bastante es poco y a veces nada.
Soy el Ambicioso.

Soy mi ley, mi ley sin patria, sin patria ni rey, sin rey es como quiero, quiero ser libre, ser libre es necesario, necesario es suficiente, suficiente es la vida, la vida es mía y no la regalo.
Soy el Anarquista.

Soy para mis hijos, mis hijos son todo, todo es mi familia, mi familia es única, única fue mi vida, pues mi vida ya no es mía, mi vida es de ellos, ellos son mi hijos, mis hijos son todo, todo es mi familia, mi familia es única y única fue la oportunidad de que mi vida sea solamente mía.
Soy el Padre.

Soy lo que tu quieras, lo que tu quieras te doy, te doy todo lo que tengo, tengo todo y mi amor, mi amor es verdadero y único, única es la oportunidad de amar, de amar nuestras vidas, nuestras vidas juntemos, juntemos nuestras almas, y si quieres, mi alma vendo, vendo todo lo que incluso no tengo, pues por mucho que tenga, no tengo nada, si tu amor no tengo.
Soy el Enamorado

Soy lo que consumo, consumo lo que puedo, puedo intentar no consumir, no consumir es imposible, imposible es que acabes con esto, esto es eterno, eterna es mi condena, mi condena es mi placer, mi placer es mi felicidad, la felicidad cuesta caro, caro me salió meterme en esto, esto es eterno, eterna es mi condena, mi condena es mi placer, mi placer es mi felicidad, mi felicidad pudo haber sido otra, otra oportunidad no tuve, no tuve, muchas, demasiadas veces, nada tuve.
Soy el Adicto.

Soy lo que consumo, consumo lo que puedo, puedo intentar no consumir, no consumir es imposible, imposible es que acabes con esto, esto es eterno, eterna es mi condena, mi condena es mi placer, mi placer es mi felicidad, la felicidad cuesta caro, caro me salió meterme en esto, esto es eterno, eterna es mi condena, mi condena es mi placer, mi placer es mi felicidad, mi felicidad puedo haber sido otra, otra oportunidad tuve, tuve muchas, demasiadas veces, demasiado tuve.
Soy el Consumista

Soy lo que amo, amo lo que soy, soy mi verdad, mi verdad es todo, todo amo de mi, de mi dependen muchos, muchos quisieran ser como yo, yo soy lo que necesitan, necesitan de mi, en mi encontrarán todo, todo soy yo, yo soy lo que amo.
Soy el Egocéntrico.

Soy mi cuerpo, mi cuerpo es lo que desean, desean sus fantasías, de sus fantasías vivo, vivo de mi negocio, mi negocio es tu placer, tu placer es baboso, baboso es quien me llama, me llama quien no tiene, no tiene quien no sabe, no sabe quien no puede encontrar, encontrar placer, placer en su cama y por ende, por mi cama paga.
Soy la Prostituta.

Soy lo que amo, amo lo que hago, hago mi obra, mi obra es todo, todo es relativo, relativa es la verdad, la verdad casi siempre es triste, triste es lo que escuché, escuché lo que dicen, dicen que nada "SOY"... soy lo que amo, amo lo que hago, hago mi obra, mi obra es todo, todo es relativo, relativa es la verdad, la verdad casi siempre es triste, triste es lo que escuché, escuché lo que dicen, dicen que nada "AMO"... amo lo que hago, hago mi obra, mi obra es todo, todo es relativo, relativa es la verdad, la verdad casi siempre es triste, triste es lo que escuché, escuché lo que dicen, dicen que nada "HAGO"... hago mi obra, mi obra es todo, todo es relativo, relativa es la verdad, la verdad casi siempre es triste, triste es lo que escuché, escuché lo que dicen, dicen que nada es mi "OBRA" (...) ¡Eso sí que no se los aguanto!
Soy el Artista.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

QUIZÁS, HISTORIA ABIERTA

Quizás, historia abierta...
Estamos sentados alrededor de una mesa y una cerveza nos acompaña,
El entorno es dócil, pero no menos absorbente.
Nuestra mesa es la de la esquina, esta pegada a una pared roja,
Esa, la de los cuadros en tonos violentos...

Nos reíamos, algo conversamos, actuamos distantes,
Algo temerosos y confundidos, como disfrutando lo poco;
Sin embargo, no tardamos en quedarnos en silencio,
Como esperando ser sinceros,
Como esperando que me digas lo que en realidad quieres;
Lo que en realidad sientes,
Como pensando en si es bueno interrumpir ese momento cobarde y sordo.
Ninguno actúa,
Ninguno trata de hacerlo,
Como tratando de que no nos gane la incomodidad,
Ninguno demuestra lo verdadero y por lo mismo, nuestros ojos escondemos.

Pasan los minutos, pasan las miradas
Y mil impulsos de amar son maniatados por la inseguridad de verme amando,
Por tu frialdad auto impuesta,
¡La que yo te contagié!
La que me hizo perderme,
¡La que me auto condené!
Esa frialdad egoísta y absurda,
Esa que me ayudó a ausentarme,
Esa que me tiene aquí, frente a ti, vivo, pero no menos enfermo.
(...)

(La música nos acompaña y la cerveza ya se aburre de tanta espera.
El reloj avanza a destiempo y aunque lo intentemos, nunca es suficiente,
Pues ninguno alza la voz, ninguno en el nuevo intento)
(...)

Creíamos que estábamos como antes,
En una de esas juntas embriagantes y fantasiosas,
Pero ninguno lograba esa sensación;
Si pareciera que ni tú ni yo fuimos capaces de quedarnos con algo de lo bello
Para traerlo hoy a la mesa…
Así, sin obsequios ni engaños llegamos desnudos, pero ciegos.
¿De qué nos sirvió la desnudez?
De nada nos servía conversar lo cotidiano, si lo nuestro ya no era:
No será lo mismo.

Creíamos estar en otra de esas tardes,
Intentamos que sea como otra de esas tardes,
¿Pero cómo?
Si en realidad no hacíamos otra cosa que conocernos
¿Para qué?
Para quizás finalmente decidir no vernos
¿Cómo?
Si ya no éramos los que quisimos ser,
Si ya ni la carta no escrita, ni el beso...
(...)

Estamos sentados alrededor de una mesa y una cerveza nos acompaña,
El entorno es hostil, pero no menos interesante,
Nuestra mesa ya no es la de la esquina,
Ahora estamos cerca del jardín,
Pegados a una pared incolora y desconocida,
Quizás, ahora la del cuadro eres tú,
Quizás alguna vez me soñé en esta cita,
Quizás nos equivocamos de trago,
Quizás de mesa,
Quizás es mi angustia, mi torpeza,
Quizás es mi disgusto de ermitaño
Y es que a veces soy tacaño, impulsivo y luego caigo avergonzado;
Quizás hoy no lo entiendas, pues quizás sólo sean mis insufribles deseos de amar
O sólo se trate de que me es difícil verte feliz, mientras yo en esta fría pieza.

No logro vernos y la conversación definitivamente no fluye;
Quizás se trate de franqueza,
Quizás es el humo de tu cigarro
O el alcohol en mi cabeza,
Lo único que se, es que el sorbo es volátil y la música ya no me suena a fiesta,
Pues el baile no implica gozo, y es que sólo escucho el respirar de mi corazón dormido y la cursi melodía de su oxidada orquesta.

Las calles cierran y la hora nos condena,
Pues no se si mañana pueda abrir tu puerta;
Quizás no sea yo quien llegue a ti pidiéndote la palabra hoy ausente,
La respuesta correcta, un sí desesperado, la sílaba concreta…
Quizás no sea yo quien mañana se atreva...
Y ojala que me reconozcas, y por la figura forastera te dejes tocar
Porque si de conversar se trata, ya no somos buenos
Y es que no somos hoy, lo que en su mejor momento fuimos
(...)

Entonces es cuando nuevamente nos toca partir,
Pues ya el silencio no aburre, ahora hostiga,
Como nuestras ganas de estar,
Como los recuerdos y las sobremesas que me inquietan los días preguntándome
El por qué de sus sueños regresivos y de las alegrías perdidas;
Como si lo supiera,
Y nada les digo,
Y es que aun no tengo respuesta,
Pues sólo escribo agotando mi calma
Sobre las letras del final de ésta,
Nuestra incierta
Historia abierta.

Asesinato del cuerpo ejecutante

Asesinato del cuerpo ejecutante...
Mientras el violín canta y resuena contra el viento seco y ausente, el cuerpo ejecutante danza, no haciendo otra cosa que eso: Ejecutar, pues mientras más anónimo sea el cuerpo más valorada será la obra. Es éste entonces, un claro ejemplo de ficio y excelencia en el ficio y al mismo tiempo de la triste aceptación del anonimato de mismo talento.

Ese violín suena como un violín de los mismísimos Dioses; Ese violín suena como ha sonado en las manos de miles a lo largo de los años.

¡Devuélvanosmelo!...

¡Devuélvanosmelo!...
Bienaventurados aquellos que en la cotidianidad de su egocentrismo desesperado no logran advertir sentimientos de culpa, que de ellos es este mundo.
¡Devuélvanosmelo!

¡Ignorantes quienes le ven como un defecto!

¡Ignorantes quienes le ven como un defecto!
Bienaventurados los ciegos, que en la fantasiosa contemplación del resto de sus sentidos desarrollan genuinos mundos internos faltos de una imagen que alimentar y no caen en la decadente necesidad de engordar la tan sobrevalorada imagen aparente de la persona.
¡Ignorantes quienes le ven como un defecto!

¡Disculpen la insistencia!

¡Disculpen la insistencia!
Bienaventurados aquellos que desde la comodidad de sus teclados suman fuerzas aparentes sin remordimiento alguno, que a diferencia de otros, ellos no necesitan hacer acción en la nueva causa, ni les es necesario tener una propia, pues les basta con manoseado y ya citado juego de la imagen aparente de la persona.
¡Disculpen la insistencia!

domingo, 8 de junio de 2008

Como ellos creen…

Como ellos creen…
- ¿Qué eres? ¿Qué haces? Cómo me gustaría poder explicarles, pero no es tema de conversación de vereda al paso y prefiero dejarles en claro que sí, es como ellos creen y dicen ver; por ahora es suficiente, mañana tendrán otra oportunidad.

Más valiosa que tu cuerpo…

Más valiosa que tu cuerpo…Dibujarte desnuda es recorrerte con mis manos, es tocarte… sentirte, llorarte y dibujarte otra vez… pero no confundas mi dibujo con mis no ganas de tenerte… porque le faltarías el respeto a mi obra, que por cierto, es mucho más valiosa que tu cuerpo

martes, 3 de junio de 2008

Declaración de Paz…

Declaración de Paz…
Entonces el condenado a muerte levantó la voz y dijo:
Les declaro la paz… declaro la paz a una guerra que no comencé pero que entendí y hasta ahora compartía… ustedes no saben de su existencia… pero todos viven en ella, se podría decir que son víctimas y victimarios… algunos menos inocentes que otros, pero todos igual de engañados; y les declaro la paz no porque les aya aceptado sus excusas, sino porque no quiero ahogarme en artimañas y confrontaciones trasnochadas. No quiero sentirles como enemigos… no me hace bien… no quiero vivir con esta repugnancia, por lo que les dejaré en paz para tratar de encontrar la mía…

Eres uno de esos malditos…

Eres uno de esos malditos…
Escribes como esos poetas malditos que dicen ser hijos de la inspiración instantánea y trasnochada que postularon los ingenuos amigos de Bretón, sin embargo no pretendas ser un vanguardista de tus decadencias, porque de seguir así, en ellas te puedes a quedar…

Tienes casi doscientas páginas rayadas entre dichos y palabreríos, pero sientes que nada dicen en total… y aunque quizás a ratos tienen sentido, la verdad es que ninguna crees que sea digna de narrar; escribes como esos poetas malditos, como si tuvieras algo interesante que decir… casi engañándote y rebuscando en lo que no tienes. – dijo el maestro al revoltoso y novel escritor. Sin embargo ni las duras palabras del viejo y sabio maestro le impidieron seguir escribiendo; sólo que desde ahora lo haría en otro sitio y sin maestros. A la mañana siguiente el joven y empedernido escritor dejó el taller y en él una nota que entre líneas quizás explicaba los enfermizos deseos de éste por seguir escribiendo.

- ¡Escribo hoy para mañana poder tener el gozo de desconocer mis dichos, mis quejas y mis absurdos ideales!-

Era obvio, eran los años del derroche mental, su cabeza no era la apropiada.

El mismo que escribe, pinta y canta…

El mismo que escribe, pinta y canta…
Un creador no se limita… quizás un pintor sí, pero no un creador…porque el pintor pinta y viaja en la materialidad de la pintura como el creador lo hace en todas las cosas de la vida…y es que si en su mente tiene alguna melodía, la pinta y le escribe una letra mientras la tararea; y así compone…

La partida del poeta errante…

La partida del poeta errante…
-¿Y por qué dejar de escribir? ¡Denme una buena razón para dejar de hacerlo! - decía algo borracho un tipo, en un oscuro y tabaquero bar de un pueblo no muy conocido.

Estas palabras nacen y fluyen no para mi tranquilidad, ni para la de quienes las lean… estas palabras nacen simplemente porque tienen que ser escritas… y es éste, un tiempo prudente, y más que oportuno… escribo y no pienso, me relajo, busco, recuerdo, siento, me acomodo y miro a mi alrededor; una habitación oscura y a unos pasos, mi familia en la larga noche de mi, nuestra eterna búsqueda…

¿Yo? Sigo escuchando voces… mucho de mi quedó en ese salón, un amarga y feliz máscara de un pequeño pero importante paso. Sin embargo también me alimente de sus gritos, sonrisas y de todo tipo de miradas… esas miradas… ¿Palabras? Palabras mudas relatadas con monólogos de indiferencia y actos fríos… desencuentros de segundos que revolucionaron desiciones… ¿La mía? Ya fue tomada… no tengo mucho que decir, y que no les extrañe; sin embargo, lamentablemente sigue siendo divertido y hasta insoportablemente desesperante cuando el silencio nos reúne como respuesta a un ¿Y ahora?...

Ahora me toca partir, sin embargo es imposible hacerlo sin antes recordar lo vivido en este pueblo…su gente, sus rostros, sus calles……..todo va conmigo….. Todo y nada… pues no me llevo más que una que otra pilcha, después de todo… de no ser así no tendría gracia.

Me voy para quizás volver. Comenzaré un viaje a través de varios caminos, muchos rostros, mucho cansancio, y un mismo sentido… y voy en una búsqueda. Y reconozco un vacío… pero un vacío que me es agradable, pues creo que es ese el vacío que me mueve…el mismo que, ahora me doy cuenta, me ha movido de un lugar a otro hasta llegar hasta este instante. Un vacío que me ha hecho ver que de todas las opciones que no supe aprovechar, para mi tranquilidad y reafirmando lo optado en su momento, ninguna era para mí…. Es éste, por ende, un vacío que agradezco seguir teniendo pues no se cansa de indicarme el camino…

Con lo justo y poco todo aman…

Con lo justo y poco todo aman…
Cuando se vive entre tan poco, no se sabe lo que es soñar, porque sueñas a diario, ríes con poco y con lo mínimo te conformas, porque sólo se vive para lo inmediato, para lo práctico y suficiente; y lo suficiente es simple y a la vez increíble. Cuando se vive con lo justo y poco, el pan sabe a té y siempre alcanza, porque el comer no es un gusto ni un problema. Cuando se vive con lo justo, se vive libre, se vive de impulsos y sensaciones, sin embargo, no hay tiempo para juegos, porque con las necesidades no se juega. Cuando se vive con lo justo, la sonrisa siempre es sincera… porque quien vive de lo poco, todo ama.

Con lo justo y poco se les ignora…

Con lo justo y poco se les ignora…
Cuando se vive entre tan poco, la ignorancia no es condenable y la mediocridad nunca va a ser un crimen. Quienes viven entre tan poco, poco saben de tu vida, no conocen de palabras ostentosas ni de tus irresponsabilidades repugnantes. Crecen a diario y a diario se les utiliza… en las calles se les apunta y en nuestras vidas se les ignora…

Con lo justo y poco hasta siempre…

Con lo justo y poco hasta siempre…
Cuando se vive con lo justo y poco, no se habla de futuro, porque sólo alcanza para pensar en lo de mañana. Cuando se vive con lo justo, lo justo es no hablar y difícil es odiar, no se conoce la envidia y se perdona el errar. Cuando se vive con lo justo, se les dice que justo es también reprimirse en la ingenuidad del cristiano temeroso y manipulable; no se sabe de iglesias, sólo de culpas y condenas. Se nace pecador y en el pecado les dejan; porque desde lo alto les miran y mirarán desde, y hasta siempre.

Entre tenerlos y no tenerlos…

Entre tenerlos y no tenerlos…
A quienes temen de sus enemigos les digo que hagan como yo, que me he ganado varios durante ésta, mi ostentosa vida; y se los advierto porque sin lugar a dudas… puedo decir con gran autoridad que, entre tenerlos y no tenerlos es mejor tenerlos y entretenerlos.

A cuarenta balazos

A cuarenta balazos
A cuarenta balazos fueron despertados, a otros cuarenta fueron advertidos. A cuarenta tiros fueron acribillados, y con otros cuarenta entendieron que estaban a pocos segundos de morir. A cuarenta dicen, otros dicen que fueron muchos más, la verdad es que poco importa cuántos fueron, porque nunca dejarán de ser demasiados. Y es que nunca han sido necesarios cuarenta tiros para matar a un hombre, menos, otros cuarenta, para pedirle que se rinda y se muestre de rodillas y de manos en la nuca. Le pidieron que se rinda y salga dicen quienes defienden lo indefendible. Y a ellos les pregunto ¿En realidad creen que le pidieron que se rinda y se entregue? Me quedan mirando como si la respuesta fuera obvia, y quizás sí, lo es; y ante el silencio de los defensores, soy yo quien responde: Sí, la verdad es que quizás sí le pidieron que salga, pero claro está que fue para recibir otros cuarenta… sólo que ésta vez, serían a quema ropa.

A mi amigo pintor…

A mi amigo pintor…
Al pintor le pido que raye y dibuje sin miedo y a destajo; que pinte con brochas más anchas, que invente nuevos colores y que si puede, olvide a los maestros; que deje de hablar de sueños propios y de galerías; y empiece a pintarnos las calles con esa verdad que necesitamos conocer. Conozco y tengo amigos pintores, pero por desgracia nuestra no son valientes…

A quien sepa de historia…

A quien sepa de historia…
A quien sepa de historia le pido la cuente, la escriba, la publique y la regale… ¡No la venda! Porque la historia es de todos, como esta tierra y mis canciones, la diferencia es que ni esta tierra ni mis canciones puedo regalar, porque las primeras ya fueron tomadas, y de las canciones… ¿Qué les puedo decir? De las canciones vivo…

jueves, 6 de marzo de 2008

El desaparecido

En no más de dos segundos…
Una calle, una vereda, y un tránsito incesante a una orilla, en la otra, un muro de esos de casas con miedo. Todo era ruido, máquinas, motores y hasta la misma gente parecía gritar en su andar; sin embargo nadie compartía más de la cuenta, no eran más que mentes mudas, intolerantes y frías como el viento rasante que se colaba por mis oídos. Todo ocurría a destiempo; rostros desconocidos y miradas insultantes impactaban con la ingenuidad de mi perfil de desaparecido.

(Silencio)

En no más de dos segundos el día parecía no querer regalarnos un poco de sol, mas no importaba, pues ya comenzaba a hacerme la idea...

domingo, 6 de enero de 2008

Autorretrato

Autorretrato...
Un autorretrato, quizás para muchos es una obra de si mismo, pero un autorretrato no siempre es simplemente aquello, si no además, es retrato de otros; para algunos es un egoísmo absoluto de la verdad y la resignación; yo por mi parte creo que es simplemente un segundo de paz interior.

Ignorar es la solución

Ignorar es la solución...
Si crees que no puedes responder a lo que optaste ser, siempre tendrás estos dos caminos: puedes ignorar, o ignorarte y hacer de tu muerte, tu mayor obra en vida

El problema del Pintor de caritas felices

El problema del Pintor de las caritas felices...
El problema no lo tiene el pintor que quiere pintar caritas felices de niños tristes… el pintor tiene una respuesta, nosotros somos los que no vemos en ella una verdad ¿Por qué? Porque es simplemente el pintor de caritas felices.

La libre mirada

La libre mirada...
La libre mirada es un regalo, el discurso es a veces una falsa distracción y la pintura, la pintura es magia… es creación, es un vacío, un eterno material que entre mezclado ilusiona, como la vida… ilusiona, es por eso que según se dice, más vale guardar una pintura que el discurso de ella pues las verdades van cambiando, como los tiempos, como las modas, como los ganadores y los perdedores...

No basta con ser Pintor

No basta con ser pintor...
No basta con ser pintor, antes tienes que ser un descubridor, un traidor, un enfermo, un violador, un obrero, un gobernante, un poeta, un maricón, un bohemio, un ladrón, un padre, un hijo y un santo, un adicto, un egoísta, un puta madre y un enamorado; un indolente, un amante, una victima y su victimario, un perseguido, un asesino y un condenado; un acabado y un iluminado, un buscador, un desvergonzado, un enfermo, un desahuciado y finalmente un olvidado.

Cuando se es Pintor y no Creador

Cuando se es pintor y no creador...
Quizás ustedes no saben, pero no es lo mismo que con los números o las letras, esto es Arte - decía - Y es que cuando el pintor pinta de la nada llega a ser un nuevo Dios, por el contrario, cuando no lo hace, no existe… pues no vive de nuestros momentos, no entiende lo simple y critica lo complejo y se margina, se excluye, no interfiere y se enajena; se recubre y desde la última fila observa.

El Arte ha muerto

El Arte ha muerto...
¡El Arte ha muerto! ¡El Arte ha muerto! Gritaba todos, sin embargo él nunca se enteró.

Pero no cuentan

Pero no cuentan que dice:
Cuentan cuentos de
Grandes narraciones,
Cuentan cuentos
De desconocidos y escritores,
Cuentan cuentos
De lápices de colores,
Cuentan unos cuentos
De felices ruiseñores,
Cuentan cuentos
De posibles desamores,
Cuentan cuentos
De eternas discusiones,
Cuentan cuentos
De amigos y traidores,
Cuentan cuentos
De una madre y mis favores
Cuentan cuentos
De un país y sus perdones,
Cuentan cuentos
De una patria de libres y libertadores,
Cuentan cuentos
De mi barrio y sus ladrones,
Cuentan cuentos
De fútbol y de goles,
Cuentan cuentos
De educados y educadores,
Cuentan cuentos
De de borrachos y de licores,
Cuentan cuentos
De curas y curadores,
Cuentan cuentos
De leyes y de juicios sin rencores,
Cuentan cuentos
De artistas y maricones,
Pero no cuentan… el cuento de los mal llamados perdedores………………..